Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: La falsa noticia del fraude electoral

El gobernador de Carolina del Norte, Pat McCrory, presentó batalla, pero el lunes se rindió. Aceptó la victoria de su rival demócrata, el procurador general del estado, Roy Cooper, casi un mes después del día de la elección.

Para los residentes del estado, la contienda por fin ha terminado. Pero su significado salta las fronteras del estado y probablemente marque el inicio de nuevos esfuerzos de las legislaturas controladas por los republicanos por suprimir los votos de afroamericanos, hispanos, jóvenes y otros.

El presidente electo Donald Trump ha hecho la afirmación infundada –en realidad, una mentira– de que millones de personas en todo el país votaron ilegalmente. De lo contrario, dijo, él, no Hillary Clinton, habría ganado el voto popular. Los legisladores de los estados han recibido la señal de que pueden socavar el derecho al voto, todo para combatir un supuesto fraude de votantes.

Ya varios estados, entre ellos la Florida, llevan años bloqueando el acceso de algunas personas a las elecciones. En el 2011, legisladores floridanos redujeron la cantidad de días de votación anticipada y la cantidad de centros de votación. También dificultaron a organizaciones como la Liga de Mujeres Votantes la realización de sus campañas de inscripción de votantes.

Este año, el gobernador Rick Scott estaba totalmente en contra de extender la fecha límite para la inscripción de votantes, después que en octubre el huracán Matthew causó un gran trastorno. Un juez federal dijo que la decisión era “irracional” y el plazo se extendió.

Aparte de la derrota del gobernador McCrory, la supresión de votantes ha sido favorable para los republicanos en muchos estados. Basta ver la declaración emitida por el Partido Republicano de Carolina del Norte un día antes de la elección presidencial del 8 de noviembre: “Se desploma la coalición de Obama en Carolina del Norte… Como proporción de los votantes anticipados, la cantidad de afroamericanos ha bajado 6.0 por ciento (2012: 28.9 por ciento, 2016: 22.9 por ciento) y la de caucásicos ha subido 4.2 por ciento (2012: 65.8 por ciento, 2016: 70.0 por ciento)”.

La declaración expresó la apatía de los demócratas y de los afroamericanos y de los votantes jóvenes que no acudieron a las urnas. Pero no mencionó que el Partido Republicano de Carolina del Norte se esforzó por suprimir votos. En julio, el Tribunal Federal de Apelaciones del Cuarto Circuito halló que las leyes del estado sobre identificación de votantes apuntaban a los electores negros “con una precisión casi quirúrgica”.

Cooper declaró la victoria la noche de la elección. El gobernador McCrory declaró que hubo un fraude en la votación y sus partidarios exigieron un recuento.

Cualquier corrupción en el proceso de votación debe ser denunciada y eliminada. Pero el extendido fraude en la votación es un mito que ha hecho daño en muchos estados. La garantía del voto es sacrosanta en este país —o debe serlo— y los que niegan a sus conciudadanos una voz para elegir a los que ocuparán puestos de poder están contradiciendo el espíritu norteamericano.

Lo cual nos lleva a la declaración de Trump de que hubo más de 2 millones de votos fraudulentos en la elección presidencial. No hay la menor prueba de ese fraude, pero la falta de evidencias no lo ha detenido nunca. Y no nos equivoquemos: su afirmación, aunque falsa, se convirtió en un grito de guerra de los republicanos para presionar a las asambleas legislativas de los estados y suprimir votos.

Solamente un público alerta y la sabiduría de los tribunales al defender la ley garantizarán que ningún ciudadano que cumpla con los requisitos se quede sin votar.

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de diciembre de 2016, 5:31 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: La falsa noticia del fraude electoral."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA