EN NUESTRA OPINIÓN: Ojo con Vladimir Putin
Hay que saber bien con quién uno se relaciona.
Mientras la CIA llegaba a la conclusión de que varios hackers, actuando como agentes del gobierno ruso, interfirieron en las elecciones norteamericanas para favorecer a Donald Trump, esta semana civiles en la ciudad siria de Alepo eran ejecutados sumariamente por las tropas del presidente Bachar al-Assad. Hombres, mujeres y niños fueron masacrados por el gobierno sirio en su empeño de recapturar la única ciudad grande que no está bajo su control.
Assad mató a sus propios súbditos cuando huían del fuego cruzado. Fueron asesinados en los registros casa por casa, en un despliegue de atrocidad e inhumanidad.
Los ataques, los hechos con computadoras y los llevados a cabo con armas de fuego, tienen una relación entre sí.
En ambos aparece la mano no tan invisible del presidente ruso Vladimir Putin, un firme aliado de Assad cuya popularidad entre los republicanos en Estados Unidos está en ascenso.
A algunos les gustaría que el autócrata ruso fuera nuestro nuevo buen amigo. Pero eso no puede ser. ¿Por qué? Porque marcaría la erosión de nuestra soberanía. Porque señalaría la aceptación voluntaria de la intrusión de un enemigo en nuestros procesos constitucionales, en nuestro modo de vida.
Una encuesta reciente de YouGov/Economist reveló que, entre los republicanos, la percepción favorable de Putin ha aumentado un 56 por ciento desde julio del 2014, después que Rusia anexó Crimea. Entre los encuestados, el 37 por ciento tiene una percepción favorable o muy favorable del líder ruso, mientras el 47 por ciento tiene una percepción desfavorable o muy desfavorable. Todavía la mayoría lo ve como alguien negativo, pero los resultados constituyen un incremento notable en dos años y medio.
Muchos republicanos parecen estar siguiendo la pauta del presidente electo. Donald Trump elogió al autócrata ruso con el fin de criticar al presidente Obama; tiene intereses comerciales con Rusia; y en parte le debe su victoria a la interferencia de Putin.
Obama también tiene su cuota de responsabilidad en el desastre en Siria. Su gobierno nunca apoyó una retórica fuerte, y sus promesas de respaldo a los disidentes sirios con acciones enérgicas para protegerlos y también para proteger a los civiles atrapados en el fuego cruzado resultaron ser promesas huecas.
Sí, está con el pueblo sirio, pero desde lejos, con lo cual le cedió el terreno a Putin para que hiciera básicamente lo que quisiera. La respuesta de Obama a la injerencia de Rusia en el proceso electoral también ha sido débil.
Hasta ahora, Putin está ganando, en Crimea y en Siria, y hasta haciendo avances aquí en Estados Unidos. Al criticar severamente a los gobiernos de Siria, Rusia e Irán por la matanza, Samantha Power, embajadora norteamericana en Naciones Unidas, preguntó con ira: “¿De verdad que ustedes son incapaces de sentir vergüenza?” Es una pregunta que muchos se deben hacer.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de diciembre de 2016, 7:50 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Ojo con Vladimir Putin."