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Editorial

Tratar la adicción como una enfermedad

En EEUU, donde las muertes por na se han triplicado entre el 2010 y el 2014, año en el que 10,574 estadounidenses murieron por sobredosis relacionadas con la heroína, según la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA).
En EEUU, donde las muertes por na se han triplicado entre el 2010 y el 2014, año en el que 10,574 estadounidenses murieron por sobredosis relacionadas con la heroína, según la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA). AP

Con más de 20 millones de estadounidenses adictos a estupefacientes y otras sustancias, el secretario de Salubridad de Estados Unidos ha hecho un llamado al público y al gobierno por igual, para tomar medidas que lleven a la erradicación de este flagelo que nos aqueja.

Ese llamado vino plasmado en el “Informe sobre alcohol, drogas y salud”, un informe que depende en las investigaciones actuales para dar más luces en el tema de cómo EEUU puede resolver su problema de adicción.

Y no es un problema pequeño ya que cerca de un 8% de estadounidenses — adultos y adolescentes — están experimentando una adicción que afectará significativamente sus vidas. La adicción más común es la del alcohol, la cual afecta a 16.6 millones de personas en el país.

En cuanto a drogas ilegales se trata, la dependencia a la heroína está en su punto más alto. Desde el 2000, el número de muertes por sobredosis en EEUU fue atribuida a los opioides, la cual se incrementó en un 200%. En Estados Unidos mueren a diario unas 78 personas por sobredosis de opioides.

Es tanto así que el secretario de Salubridad, Vivek Murthy, ha dicho que este país está viviendo una “crisis de adicción”, haciendo énfasis en que la población de adictos es igual al número de estadounidenses que batallan contra la diabetes. Sin embargo, solo uno de 10 adictos recibirá tratamiento.

Él adjudicó parte de la culpa a una comprensión falsa de la adicción que ha persistido por generaciones — que la gente se vuelve adicta porque tiene alguna falla moral, de personalidad o por pecado. Ese tipo de creencia sobre el abuso de alcohol y drogas ha contribuido a crear barreras para la gente que, debido a la vergüenza que acompaña al estigma, puede que ni siquiera admitan la adicción y mucho menos busquen tratamiento.

Pero si hay esperanza.

El informe del secretario destaca los muchos avances que se han hecho en el tratamiento de la adicción a través de las últimas décadas. Por ejemplo, hay suficiente evidencia científica que apoya el uso de fármacos como la methadona y buprenorphine para tratar adicciones.

Además hay evidencia que apoya a los programas de recuperación como Alcohólicos Anónimos y Narcóticos Anónimos que ayudan a pacientes después del tratamiento; sin embargo el informe hace énfasis que “no son lo mismo que el tratamiento”.

Por otro lado, el informe hace notar que aún se depende de tratamientos no científicos para tratar la adicción al alcohol y drogas. En particular, el secretario cuestionó la efectividad de la abstinencia como único método para tratar el abuso de sustancias intoxicantes; asimismo criticó las intervenciones tipo show de televisión que se enfocan en enfrentar agresivamente a las persona con sus adicciones. Ninguna de éstas tiene una sólida base de evidencias.

Ahora el reto para el país es asegurarse que esos tratamientos basados en evidencias sean rápidamente accesibles y que tengan un costo razonable. Para el bienestar de la nación, dichos costos para tratar la adicción deben ser cubiertos por los seguros de salud, enfatizó el secretario de salubridad.

Sin embargo, con la nueva administración que se avecina, eso estará lejos de estar garantizado. La Ley de Salud (Obamacare), que extendió la cobertura a millones de personas y ha establecido que el tratamiento de adicciones es una parte esencial del beneficio, puede que no sobreviva a la transición.

El punto es que no es aceptable que hoy en día solo uno de 10 adictos al alcohol o las drogas reciba tratamiento. Si solo uno de 10 pacientes de cáncer recibiera tratamiento habría una gran gritería. Si solo uno de 10 diabeticos fuera tratado, nos enfurecería.

Pero nos quedamos callados cuando nueve personas

de cada 10 con adicción al alcohol o drogas se dejan de tratar a pesar de que existen tratamientos con base

científica.

¿Por qué? Es una ironía pero quizás es porque los avances científicos que se han logrado para el tratamiento de las adicciones han superado la aceptación del público de las causas biológicas de la adicción.

Si se toma en consideración un estudio del 2006 que muestra que 65% de las personas que respondieron que el alcoholismo era causado por un “carácter débil”, mientras que otras 47% dijeron que era debido a química cerebral o a factores genéticos. Esa creencia de la debilidad en el carácter es falsa y poco saludable, acota el secretario de salubridad.

Los servicios para los adictos no pueden ser separados de los servicios de salud. Son lo mismo. La adicción es una enfermedad y debe ser tratada como tal.

Esta historia fue publicada originalmente el 26 de diciembre de 2016, 6:40 p. m. with the headline "Tratar la adicción como una enfermedad."

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