Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: ¿Qué promesas de campaña Trump cumplirá?

Foto del 15 de diciembre que muestra al presidente electo Donald Trump durante un evento en Hershey, Pennsylvania.
Foto del 15 de diciembre que muestra al presidente electo Donald Trump durante un evento en Hershey, Pennsylvania. AP Photo

El Año Nuevo es un momento para hacer resoluciones. Después de un tumultuoso año político, que mostró a un electorado profundamente dividido, las resoluciones adoptadas por el presidente electo, Donald Trump, probablemente determinarán nuestro clima político a corto plazo. ¿Será relativamente pacífico, o persistirá la volatilidad?

La promesa más bienvenida de Trump fue la que hizo en el discurso al ganar la elección, el 9 de noviembre, cuando prometió ser un presidente para todos los norteamericanos y pidió a los ciudadanos que trabajen juntos para unificar a la nación.

¿Esa resolución es prioritaria para Trump? Otras promesas que hizo en la campaña la contradicen. Por ejemplo, la inmigración es uno de nuestros temas más inflamables, y uno de los planteamientos que más aplausos le ganó al presidente electo fue su promesa de construir un muro en la frontera con México.

Pero en un discurso nacional pronunciado el 22 de noviembre, indicando sus planes para los primeros 100 días en el cargo, no hizo ninguna mención del muro. (Tampoco mencionó la eliminación del Obamacare, aunque el Congreso, controlado por los republicanos, tiene otros planes, lamentablemente.) Otros republicanos han enfatizado recientemente un incremento en el uso de la tecnología, incluyendo drones, para detectar y ayudar a detener los cruces ilegales de la frontera, una opción más realista y menos polarizante que levantar un muro.

No obstante, Trump también ha prometido deportar a 2 o 3 millones de personas que identifica como extranjeros que han cometido delitos. Pero el presidente Obama se le adelantó en ese punto. Desde el 2009 hasta el 2015, Obama supervisó la deportación de unos 2.5 millones de personas, concentrándose en inmigrantes indocumentados que cometieron delitos o que habían acabado de cruzar la frontera.

¿Está Trump decidido a seguir esa política, o trastornará las vidas de personas que han vivido y trabajado pacíficamente en este país por varios años? También ha prometido revertir la orden ejecutiva de Obama que estableció la Acción Diferida para Personas Llegadas en la Infancia (DACA), que da a los inmigrantes indocumentados traídos cuando eran niños, criados y educados en los Estados Unidos, una protección temporal de la deportación. Eso sería un error de Trump.

Otro tema importante será el medio ambiente. ¿Eliminará Trump las restricciones a las plantas eléctricas que usan carbón, restricciones implementadas por Obama, como prometió a los mineros de carbón? Trump también ha prometido cancelar miles de millones en pagos a los programas de las Naciones Unidas contra el cambio climático. Se puede esperar que los ambientalistas protesten contra cualquier medida que debilite la batalla contra el cambio climático.

El Departamento de Justicia ha contemplado el problema de los prejuicios raciales en los cuerpos policiales. La nominación por Trump del senador Jeff Sessions, de Alabama, como secretario de Justicia es preocupante debido a las acusaciones de que Sessions sostiene opiniones racistas. Los norteamericanos deben observar este nombramiento con inquietud.

Entre otros asuntos que Trump ha anunciado que recibirán atención inmediata hay muchos que son sumamente importantes, pero menos volátiles. Ha prometido retirar a Estados Unidos del Acuerdo Transpacífico, renegociar el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte y gastar miles de millones de dólares reconstruyendo la infraestructura para crear y proteger empleos. Quiere recortes de impuestos, incrementar el gasto militar, eliminar muchas regulaciones bancarias y establecer lazos más estrechos con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, tras las merecidas sanciones impuestas por Obama.

Trump también quiere crear más impedimentos a que ex funcionarios electos se conviertan en cabilderos. En eso tiene razón. Muchos norteamericanos no van a salir a la calle para proteger a los cabilderos.

  Comentarios