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Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Prohibir la entrada al país es un error

Un grupo de manifestantes protesta frente a la Casa Blanca contra la orden ejecutiva del presidente Trump, el 6 de marzo.
Un grupo de manifestantes protesta frente a la Casa Blanca contra la orden ejecutiva del presidente Trump, el 6 de marzo. Getty Images

La nueva prohibición de entrada al país firmada por el presidente Trump el lunes pasado no es menos nociva que la original para los que quieren viajar a Estados Unidos, o para los que huyen de regiones devastadas por la guerra. Las dos nuevas órdenes ejecutivas que implementan la prohibición también muestran que Trump no aprendió mucho del desastre causado por la primera. Los tribunales decidirán si ha resuelto los problemas legales con esta nueva versión más limitada (varios jueces federales suspendieron la orden original), pero de todos modos trastornará la vida de miles de personas sin mejorar la seguridad nacional de Estados Unidos. Es más, al igual que la primera, esta versión también sirve de propaganda a los extremistas islámicos que afirman que Occidente está en guerra con el Islam.

Las nuevas órdenes suspenden los viajes a Estados Unidos de seis países de mayoría musulmana (Irak fue sacado de la lista original) por 90 días y congela el reasentamiento de refugiados de todo el mundo por 120 días, supuestamente para dar tiempo al gobierno de revisar los procedimientos de examen de extranjeros. Trump emitió las primeras órdenes sin ofrecer pruebas de que hay un problema con el examen, y ahora tampoco las ofrece. Aunque es razonable esperar que el gobierno revise periódicamente programas y procedimientos, eso no justifica congelar visas y el reasentamiento de refugiados.

Trump dijo que la premura de la implementación de las órdenes originales se debió a que “si la prohibición se hubiera anunciado con una semana de antelación, los ‘malos’ se habrían precipitado a entrar en nuestro país durante esa semana”. Pero han pasado más de cinco semanas desde que Trump emitió las órdenes, que ahora están suspendidas, y no hay indicios de que los terroristas hayan aprovechado la suspensión para evitar el examen del Departamento de Estado y del Departamento de Seguridad Nacional. Y la nueva prohibición entra en efecto el 16 de marzo, posiblemente para evitar la desastrosa implementación de la original. ¿Qué pasó con la urgencia?

Las personas de Sudán, Siria, Irán, Libia, Somalia y Yemen que recibieron una visa antes del 27 de enero —la fecha de las órdenes iniciales— podrán entrar, pero las solicitudes nuevas y pendientes estarán congeladas por 90 días, el mismo período de la orden original. Pero si la revisión del proceso de inspección es tan crítica para la seguridad nacional, uno pensaría que ya está en marcha. Entonces, ¿por qué una suspensión de 90 días para las nuevas órdenes si el gobierno ya ha pasado más de 30 días en la revisión?

Nadie de los seis países afectados ha estado implicado en un ataque terrorista en suelo norteamericano desde el 9/11, según Politifact. El Instituto de Política de Migración, que es no partidista, informó hace dos años que 784,000 refugiados fueron reubicados en Estados Unidos en los 14 años transcurridos desde el 9/11, pero solo tres fueron declarados culpables de cargos relacionados con el terrorismo: dos de ellos por planear un ataque a un objetivo en el extranjero, y el tercero por concebir “planes que no eran creíbles”. Al ordenar la nueva congelación de la entrada de refugiados, el gobierno mencionó el caso de alguien que vino de niño y se radicalizó después de hacerse ciudadano. ¿Qué examen podría haber previsto esa situación?

Por lo menos la prohibición no afectará a residentes permanentes legales, que no son ciudadanos, si viajan al extranjero. Pero de todas formas la prohibición podría detenerse en los tribunales. Aunque las nuevas órdenes eliminan la exención a minorías religiosas que sufran persecución en los países afectados por la prohibición, lo cual dio lugar a preguntas relacionadas con la Constitución, siguen apuntando a países de mayoría musulmana, y los grupos de derechos de los inmigrantes están listos para renovar su batalla en los tribunales.

Al igual que su propuesta base de datos para difundir delitos cometidos por inmigrantes indocumentados, el objetivo de Trump no es mejorar la seguridad nacional, sino condenar a muchos al ostracismo. Sería una vergüenza que lo consiguiera.

Este editorial se publicó originalmente en Los Angeles Times.

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de marzo de 2017, 5:58 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Prohibir la entrada al país es un error."

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