El error del Partido Republicano con Obamacare
Obamacare, con todos sus defectos, no desapareció ni fue anulado por los republicanos de la Cámara, que desde hace años tratan de rechazar y reemplazar una de las leyes demócratas que más han desdeñado en los últimos años.
Desde hace siete años los republicanos tenían la pelota en su terreno, y el viernes fracasaron. Ese fue el día en que su polémica propuesta para reemplazar la Ley de Cuidado de la Salud a Bajo Precio no consiguió los 218 votos necesarios para ser aprobada. El presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, recomendó sacar la propuesta del proceso de votación. El presidente Trump, el mayor perdedor, estuvo de acuerdo. La propuesta, una piedra angular de la campaña de Trump y de muchos legisladores republicanos, quedó anulada. Obamacare se mantiene, hasta que los republicanos logren elaborar una propuesta viable.
Fue una gran noticia para millones de norteamericanos, y especialmente para muchos floridanos. La propuesta habría dejado a casi 2 millones de residentes del estado sin seguro de salud y habría obligado a muchos otros a pagar miles de dólares más para tener cobertura médica. La representante republicana Ileana Ros-Lehtinen dijo a sus electores que votaría en contra de la medida, mientras sus colegas de Miami musitaban que tenían que estudiar la situación.
¿Y Trump? “Obamacare está implosionando y pronto estallará”, afirmó. (No será así). “Los demócratas cargarán con toda la culpa”. (No debe ser así).
Incluso muchos de los partidarios de Trump habrían quedado atrapados en el enredo de la propuesta si hubiera llegado a ser ley.
Era mucho más fácil cuando los republicanos podían unirse contra todo lo que Obama dijera o hiciera. Pero esta vez cometieron un grave error de cálculo político. Y muchos de sus mismos electores les mostraron la realidad. Un gran número de esos electores estaba recibiendo cuidado médico preventivo por primera vez, o atención prenatal, o tratamientos contra el cáncer, gracias a Obamacare. Pese a todos sus defectos, Obamacare funcionaba para ellos.
Por fin Ryan se dio por vencido y retiró la propuesta de la votación.
El grupo conservador de la Cámara conocido como Freedom Caucus (Caucus de la Libertad) mantuvo en rehenes a otros republicanos al votar en contra de la propuesta y negarse a ceder. No les importó que el presidente estuviera contando con ellos.
En esencia, los republicanos han encontrado al enemigo. Ahora que controlan la Cámara, el Senado y la Casa Blanca, descubren que el enemigo está adentro.
Trump, el hábil negociador, no pudo sellar este trato. Dijo que fue una lección en lealtad y en cómo obtener votos en el Congreso. Irónicamente, el vicepresidente Mike Pence, el guía de Trump en Washington, no pudo conseguirle los votos de los republicanos que al final se opusieron a la propuesta.
No es una lección sobre lealtad. Si lo fuera, los republicanos habrían seguido a Trump, después que este lanzó una amenaza contra los que no votaran a favor.
Ante el enojo de millones de inscritos en Obamacare por la posibilidad de perder su seguro, los legisladores prefirieron no cometer el error de votar en contra de los deseos de gran parte de su base electoral.
Trump está acumulando derrotas. Los tribunales han suspendido sus dos prohibiciones de entrada a personas de varios países de mayoría musulmana. En cuanto al muro en la frontera, si alguien va a pagarlo seremos los norteamericanos. Y ahora sufrió un nuevo fracaso con Obamacare.
Es desafortunado que el presidente actúe como un espectador ante estas derrotas, y no como su artífice.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de marzo de 2017, 6:56 p. m. with the headline "El error del Partido Republicano con Obamacare."