EN NUESTRA OPINIÓN: ¿Para quién está trabajando Devin Nunes?
El representante federal Devin Nunes parece estar actuando como un doble agente, pero ni siquiera hace bien ese trabajo.
Nunes, republicano por California, preside el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, que está realizando una investigación supuestamente independiente de la interferencia de Rusia en la elección presidencial del año pasado. Se alega que esa injerencia ayudó a la victoria de Donald Trump.
Pero no se debe confiar en Nunes para dirigir lo que debe ser una investigación imparcial de los lazos entre Moscú y el presidente Trump y su gobierno. Y si no se retira de esa tarea, entonces sus colegas deben quitarlo del puesto, tan graves son sus transgresiones. Desafortunadamente, Nunes parece disfrutar el papel de estrella de la intriga que ha creado, tanto que no quiere salir del escenario.
Las asombrosas acusaciones, que se remontan por lo menos al momento en que se piratearon electrónicamente los correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata, durante la campaña electoral, no han sacado de su inercia al Congreso, controlado por los republicanos. No lo han indignado. Es una conducta asombrosa.
Pero ahora que la Cámara y el Senado han iniciado investigaciones individuales, es como si Nunes estuviera trabajando para el objeto de la pesquisa.
Su tarea consiste en dirigir la investigación sobre la injerencia de Rusia. Sin embargo, no deja de utilizar maniobras de distracción, como si quisiera desviar la atención de Trump, y esforzándose por probar las inexplicables acusaciones del Presidente, al decir que su antecesor, el presidente Barack Obama, ordenó que espiaran sus llamadas telefónicas.
A mediados de marzo, Nunes tuvo una reunión en la Casa Blanca de la que no se dieron detalles. Al salir de la reunión, mencionó a una “fuente” que reveló que el Presidente o sus asesores pudieron haber sido “incidentalmente” un blanco de la vigilancia exterior por agencias de espionaje norteamericanas y que algunos, sin querer, habían sido “desenmascarados”. Nunes informó al Presidente, pero no compartió la información con los miembros de su comité.
Trump vio la revelación como su reivindicación. Sin embargo, Nunes aclaró más tarde que la vigilancia apuntaba a los que eran verdaderas preocupaciones de seguridad, y que no había evidencias de que Trump estuviera entre ellos.
Después, el jueves pasado, según informó el New York Times, dos funcionarios de la Casa Blanca resultaron ser los que dieron a Nunes el informe de marras. La revelación acrecienta las sospechas de que Nunes en realidad está en el bando de Trump.
De repente, la pregunta no es qué sabía Nunes. La pregunta es: ¿qué es lo que Nunes no quiere que sepamos el resto de nosotros, incluidos sus colegas del comité de inteligencia?
Y aparte de los demócratas, ¿quién insistirá en que Nunes no debe participar en la investigación de la Cámara?
Entre los norteamericanos aterrados ante el daño que el gobierno de Trump puede infligir al medio ambiente, a la educación, a la propia democracia, se está convirtiendo en un cliché preguntar: “¿Se pueden imaginar la reacción de los republicanos si Obama hubiera hecho (o dicho, o sabido) esto?
Sabemos cómo habrían reaccionado, porque desafortunadamente, este proceso no está guiado por la preocupación sobre la integridad de la república, sino por la política.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de abril de 2017, 6:43 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: ¿Para quién está trabajando Devin Nunes?."