EN NUESTRA OPINIÓN: La comida escolar, ¿grande de nuevo?
A la hora de planear un programa de almuerzos escolares nutritivos, ¿en quién uno confiaría? ¿En la ex primera dama Michelle Obama o en nuestro presidente actual, amante de las comidas rápidas, y el dueño de un negocio agropecuario?
Las normas por las que Michelle Obama abogó en su campaña por mejorar la salud han sido buenas para la salud de los escolares norteamericanos. A partir del 2012, las reglas requerían que los comedores de las escuelas sirvieran más granos y frutas y verduras frescas, y que limitaran la cantidad de comidas con alto contenido de sal, azúcar y grasa.
El nuevo secretario de Agricultura, Sonny Perdue, anunció el 1 de mayo que rebajaría algunas de esas reglas. Después de comer masitas de pollo en una escuela primaria de Virginia, dijo que el gobierno quiere que “las comidas escolares sean grandes de nuevo”. El senador republicano Pat Roberts, de Kansas, presidente del Comité de Agricultura del Senado, insertó un lenguaje similar en la propuesta presupuestaria de la semana pasada para dotar de fondos al gobierno federal hasta el 30 de septiembre.
De modo que en el otoño, en los menús escolares habrá leche con chocolate baja en grasa y más pan blanco, y también comidas con mucha sal.
Pero cuando se produzca una crisis de diabetes y obesidad en la infancia, ¿no vamos a culpar a la comida chatarra?
Grupos de defensores de la salud se oponen a los cambios, que tienen el respaldo de corporaciones que venden comida a las escuelas.
El principal argumento de Perdue y Roberts es que los niños no comerán los alimentos más nutritivos, que terminan desechándose. Es cierto que muchas comidas saludables deben ser más apetitosas, pero siguiendo esa lógica, solo deberíamos darles a los niños hamburguesas y papas fritas todos los días.
Perdue y Roberts también dicen que las reglas de Michelle Obama son demasiado restrictivas y costosas para los distritos escolares. El Congreso, sin embargo, ya permite que los estados soliciten exenciones si no pueden cumplir con las reglas. Y tenemos que considerar el costo más alto de la atención médica producto de comer almuerzos poco saludables. El Distrito Escolar Unificado de Los Angeles, el segundo distrito de escuelas públicas de más tamaño del país, anunció que planea mantener el menú más saludable.
Donald Trump está firmando una orden ejecutiva tras otra para borrar el legado de Barack Obama, en especial las regulaciones para proteger el medio ambiente y a los trabajadores. Ahora, parece que su gobierno también se opone a los logros de Michelle Obama, aunque la salud de los niños norteamericanos empeore como consecuencia.
Este editorial se publicó originalmente en The Sacramento Bee.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de mayo de 2017, 7:02 a. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: La comida escolar, ¿grande de nuevo?."