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Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: ¿Escuelas o cuarteles?

EEUU ARMAS VIOLENCIA
Varias camisetas con los nombres de las 103 víctimas por arma de fuego en el Distrito de Columbia pueden ser vistas durante la carrera por las víctimas de la escuela Sandy Hook a su paso por la catedral de Washington, Estados Unidos, el 11 de marzo de 2014. EFE

El representante estatal Greg Steube, republicano por Sarasota, insiste en su idea de que haya armas en las escuelas para mayor seguridad. Steube presentó su iniciativa por primera vez en el 2013, poco después de la pavorosa matanza cometida por un hombre armado en la escuela primaria Sandy Hook, en Newtown, Connecticut.

Si en Tallahassee se aprueba la propuesta, los superintendentes escolares podrían designar a empleados o voluntarios que andarían por las escuelas con armas ocultas, para enfrentarse a un hipotético agresor. Los designados tendrían que haber estado en el ejército o en la policía, y pasar un entrenamiento especial.

El representante Erik Fresen, republicano por Miami, apoyó la idea al decir que daría “una tremenda paz mental a los padres saber que hay alguien en la escuela que está entrenado” para hacer frente a un atacante.

La medida revela una angustiosa preocupación de la sociedad, que sufre el índice de violencia con armas de fuego más alto entre los países desarrollados. La frecuencia de ataques cometidos por individuos enloquecidos y armados es inquietante y exige una solución. Pero convertir las escuelas en cuarteles no es la respuesta.

La proliferación de las armas de fuego, su fácil adquisición prácticamente en cualquier parte del país, es una de las causas del elevado índice de agresiones. Basta comparar las estadísticas nacionales con las de países donde hay un control mucho más estricto sobre la venta de armas para ver que hay una relación. La Segunda Enmienda de la Constitución puede dar el derecho a tener armas, pero no señala que se pueden llevar en todas partes. Y las escuelas no son el lugar más idóneo para ejercer ese derecho.

La propuesta puede estar bien intencionada, pero contra lo que dice Fresen, muchos padres no se sentirían tranquilos sabiendo que en los centros docentes hay individuos con una pistola al cinto.

Es cierto que se debe reforzar la seguridad en las escuelas –y en muchos otros lugares–. Pero es preferible asignar más policías a la protección de los planteles, aumentar el personal de seguridad y usar dispositivos tecnológicos como cámaras, en vez de aprobar el porte de armas en las aulas.

Lo hemos dicho una y otra vez: las escuelas necesitan más libros, lápices y computadoras para enseñar e impartir conocimientos y cultura. Necesitan más recursos. Pero pistolas, no.

Esta historia fue publicada originalmente el 17 de marzo de 2015, 1:00 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: ¿Escuelas o cuarteles?."

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