EN NUESTRA OPINIÓN: Un golpe a la educación pública en la Florida
Evidentemente, la Legislatura de la Florida no le da gran importancia a la educación pública.
El sistema de enseñanza pública recibió un duro golpe financiero este año. Casi todo el recorte se tramó a puerta cerrada y se dio a conocer a los desprevenidos educadores a última hora. No hubo transparencia ni debates. Esta es otra razón por la que el gobernador Rick Scott, cuyas prioridades recibieron poca consideración en todo el período de sesiones, que terminó la semana pasada, observó con desconfianza el presupuesto elaborado por los legisladores.
En la educación de kindergarten al grado 12, la propuesta de ley de la Cámara 7069 no es totalmente mala: restaura el receso y reduce la cantidad de exámenes. Pero la propuesta asigna $140 millones del presupuesto de la educación a Schools of Hope, un sistema de escuelas charter con fines de lucro. Los legisladores les permiten abrir centros en las cercanías de escuelas públicas con una calificación de D o de F y llevarse a los mejores estudiantes de esas escuelas. Eso agrava los problemas de los planteles con baja calificación. Las escuelas charter no están sujetas a las mismas normas académicas y pueden elaborar sus propios programas de desarrollo de maestros.
Además, se requerirá a los distritos escolares que compartan con las escuelas charter no solo fondos federales de Título 1, que van a las escuelas con los estudiantes más necesitados, sino también fondos PECO, que se sacan de nuestros impuestos a la propiedad para las necesidades de construcción de escuelas.
Las escuelas charter no son necesariamente el problema, sino más bien la falta de equidad del gobierno del estado, su obvio favoritismo por la educación con fines de lucro a costa de las escuelas públicas. Así no se crea la fuerza laboral de la Florida del futuro, por lo menos una fuerza laboral preparada para los trabajos del siglo XXI que Scott quiere atraer al estado.
En la enseñanza superior, el Miami Dade College afronta una reducción sustancial, el peor recorte de fondos en su historia, casi $14 millones.
Estos recortes no son necesarios debido a una disminución en el propuesto presupuesto del estado de $83,000 millones. En realidad, el sistema de universidades estatales, compuesto por las grandes instituciones de cuatro años de estudios, recibió asignaciones adicionales de más de $290 millones. Pero el Florida College System —los centros de estudios de cuatro años menores y los colegios comunitarios— sufrió una reducción de casi $30 millones. Funcionarios escolares dicen que afectará a los más vulnerables de nuestra comunidad, que necesitan el mayor apoyo.
Y ahora, el Florida College System deberá alcanzar objetivos de rendimiento que solo pueden lograr los estudiantes más avanzados. De manera que hay una posible pérdida de $9 millones adicionales debido a un parámetro carente de realismo.
Esto probablemente tendrá un impacto negativo en el Miami Dade College, en sus estudiantes y en la comunidad que el MDC ha atendido con excelencia en varias décadas. Los parámetros se basan en estudiantes a tiempo completo que se gradúan en dos años con un título de asociado, o en cuatro años con uno de licenciado.
Pero el cuerpo estudiantil del MDC está compuesto en gran medida por estudiantes de minorías y de bajos ingresos que con frecuencia trabajan a jornada completa y tienen más edad. Tienen obstáculos considerables que superar, y el MDC ha sido un puerto seguro. El 66 por ciento de los estudiantes del MDC proviene de familias de bajos ingresos, y el 45 por ciento de ellos vive en el nivel de pobreza o por debajo. Estos estudiantes no tienen otra opción que trabajar para mantenerse y mantener a sus familias, lo que limita sus posibilidades de graduarse “a tiempo”.
No es justo que los legisladores solo parezcan comprometidos a privatizar la educación pública, mientras agravan las penurias de los estudiantes con problemas, y de las escuelas que los atienden.
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de mayo de 2017, 6:59 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Un golpe a la educación pública en la Florida."