EN NUESTRA OPINIÓN: ¿Por qué Kushner sugirió un canal directo entre el equipo de Trump y el Kremlin?
Es difícil entender exactamente lo que motivó a Jared Kushner a proponer un canal de comunicaciones secretas con Rusia el pasado diciembre. Como informó The Washington Post la semana pasada, el yerno de Donald Trump trató de establecer un canal entre el equipo de transición de Trump y el Kremlin usando equipos rusos de comunicaciones, lo que sugiere que el nuevo gobierno quería evitar la vigilancia de la inteligencia norteamericana.
¿Por qué Kushner hizo la solicitud al embajador Sergei Kislyak? Quizá hay una explicación razonable, pero hasta ahora, la Casa Blanca no la ha ofrecido. El secretario de Seguridad Interna, John Kelly, dijo que las comunicaciones de ese tipo son “normales, en mi opinión, y aceptables”, pero su afirmación no explica cabalmente las circunstancias de la solicitud viniendo de alguien tan cercano a Trump y a raíz de una elección en la que se ha acusado a Rusia de interferencia.
Una posible explicación es que importantes miembros del equipo de transición de Trump buscaban la ayuda rusa en Siria, lo cual sería razonable teniendo en cuenta la alianza de Moscú con el presidente sirio, Bashar Assad, y el precio terrible que han pagado civiles inocentes en la guerra, que ya lleva seis años. ¿Pero por qué insistir en usar las comunicaciones a través de la embajada rusa o de un consulado? No inspira confianza que en el intento estuviera involucrado Michael Flynn, el ex asesor de seguridad nacional despedido en febrero por dar información falsa sobre sus reuniones con el embajador Kislyak.
Si este fuera el primer ejemplo de un contacto cuestionable entre asociados de Trump y los rusos, o si se tratara de un funcionario menor y no del esposo de la hija de Trump, Ivanka, no habría tanta preocupación. Pero ya se conocen los intentos de Rusia por interferir en la elección, y las afirmaciones de que haya habido una colusión entre la campaña de Trump y aliados de Vladimir Putin no parecen estar fuera del reino de las posibilidades.
Kushner ha tratado de no llamar la atención, pero ya no puede seguir ocultándose. La acusación de que intentó usar el sistema de comunicaciones de un gobierno hostil para evitar el escrutinio del gobierno de su propio país es demasiado seria para que siga como importante asesor de la Casa Blanca a menos que dé una explicación. También debe explicar otros contactos con Kislyak durante la campaña. Las peticiones de los demócratas de una revisión de la autorización de seguridad de Kushner son muy razonables dadas las inusuales circunstancias.
La renuncia el martes pasado de Mike Dubke, director de comunicaciones del presidente Trump, en medio de rumores sobre un cambio de personal sugiere que la Casa Blanca quizá vea el actual enredo más como un problema de mensajes que de seguridad nacional. Si es así, sería un grave error. No es el cuerpo de prensa de la Casa Blanca el que merece respuestas sobre la conducta de Kushner y la interferencia rusa en las elecciones y una presunta conexión con el equipo de Trump; es la gente que lo eligió. Y la costumbre del gobierno de acusar a los medios de difundir “mentiras fabricadas” y exigir investigaciones sobre los que filtran información dentro del gobierno se ha convertido en un intento fatigoso de eludir esa cuestión esencial.
El presidente Trump debe dejar de actuar como si tuviera algo que esconder (a menos que lo tenga, claro) y dejar que el Congreso y el fiscal especial Robert Mueller hagan su trabajo. La idea que un asesor clave de Trump confió más en Rusia que en el gobierno norteamericano es escalofriante. Los norteamericanos tienen el derecho de saber exactamente qué pasó.
Este editorial se publicó originalmente en The Baltimore Sun.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de junio de 2017, 4:21 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: ¿Por qué Kushner sugirió un canal directo entre el equipo de Trump y el Kremlin? ."