Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Editorial

Puerto Rico se debate entre la estadidad y la apatía

El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, celebra el resultado a favor de la estadidad en el referendo del 11 de junio.
El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, celebra el resultado a favor de la estadidad en el referendo del 11 de junio. AP

En el referendo llevado a cabo el domingo en Puerto Rico salió ganadora la opción de la estadidad. Ricardo Rosselló, el gobernador del Estado Libre Asociado, anunció que una abrumadora mayoría de los electores votó a favor de convertir a la isla en el estado 51 de la Unión Americana.

El resultado del plebiscito es un llamamiento a “poner fin a la relación colonial con Estados Unidos”, dijo Rosselló, y es un “mensaje claro y fuerte” para el mundo y el Congreso de Estados Unidos.

La voluntad expresada de la mayoría en un proceso electoral debe prevalecer, señaló el gobernador.

Eso es verdad, desde luego; es la base del proceso democrático. Sin embargo, Rosselló y los partidarios de la estadidad no la tienen tan fácil.

En primer lugar, el referendo del domingo no es vinculante. Por lo tanto, fue más bien un ejercicio de expresión electoral que un mandato para poner fin a la condición de Estado Libre Asociado y convertir a la isla en un estado norteamericano. El Congreso de Estados Unidos no está obligado a considerar el resultado de la votación del domingo.

Por otra parte, el referendo fue más bien un triunfo de la apatía electoral que de la estadidad. Solamente el 23 por ciento de los electores acudieron a las urnas. Carlos Vargas Ramos, del Centro de Estudios Puertorriqueños en la Universidad Hunter de Nueva York, indicó que la asistencia al plebiscito fue la más baja de los procesos electorales en Puerto Rico desde 1967. Incluso los partidarios de que la isla sea un estado norteamericano acudieron a votar en menor número que en plebiscitos anteriores.

No obstante, Rosselló afirmó que su gobierno seguirá adelante con el objetivo de convertir a la isla en un estado de la Unión, y anunció que creará una comisión con el propósito de que el Congreso valide el resultado del plebiscito.

Sería “altamente contradictorio que Washington exija democracia en otras partes del mundo y no responda al derecho legítimo de la autodeterminación ejercida hoy” en Puerto Rico, comentó el gobernador.

Quizá sea un buen argumento, pero es dudoso que en las orillas del Potomac le presten gran atención al plebiscito del domingo. No se ve una gran disposición en el Capitolio para incorporar una isla cargada de deudas a la Unión.

El principal problema que afronta Puerto Rico para lograr la estadidad es económico. La recesión ya dura una década y ha causado que cerca de medio millón de puertorriqueños haya emigrado a territorio continental de Estados Unidos.

El malestar económico se debe mayormente al endeudamiento: la deuda gubernamental per cápita es mayor que la de cualquier estado norteamericano. Al mismo tiempo, la eliminación de incentivos fiscales federales ha contribuido a agravar las dificultades económicas.

Puerto Rico no tiene que pagar el impuesto federal sobre los ingresos, pero sí debe pagar las cuotas de la Seguridad Social, el Medicare y los impuestos locales. La isla recibe una financiación federal por debajo de la que reciben los estados.

El modelo del Estado Libre Asociado puede haber funcionado bien por décadas, pero también ha creado una cultura de dependencia de Estados Unidos que ha frenado el desarrollo económico de la isla.

Es posible que la estadidad sea una solución para poner a los puertorriqueños en plan de igualdad con la metrópoli y fomentar la prosperidad. Pero antes de dar ese paso, hay que encontrar una vía para superar los problemas económicos y reducir la deuda a un nivel manejable. De lo contrario, y como el referendo no tiene un carácter vinculante, el Congreso federal no prestará gran atención a los deseos de una pequeña parte del electorado de Puerto Rico.

Esta historia fue publicada originalmente el 12 de junio de 2017, 6:45 p. m. with the headline "Puerto Rico se debate entre la estadidad y la apatía."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA