EN NUESTRA OPINIÓN: Tragedias en el sistema de salud mental
Catherine Daniels vive con una insoportable sensación de culpa. El fin de semana del Día de San Valentín, su hijo de 25 años de edad, Lavall Hall, diagnosticado con esquizofrenia y trastorno bipolar, tuvo un ataque a altas horas de la noche.
Como había hecho muchas veces desde que la enfermedad mental empezó a atormentar a su hijo cuando era un niño, la señora Daniels llamó a la policía de Miami Gardens. Quería que la ayudaran a controlarlo. Quería que lo llevaran a un pabellón psiquiátrico. Quería protegerlo de sí mismo. Lavall no tenía seguro médico, y la única forma de atenderlo era hospitalizarlo contra su voluntad, bajo la ley Baker.
Pero todo terminó en tragedia.
Su hijo tenía un palo de escoba en la mano. Los policías llegaron y lo confrontaron. Tras unos segundos horribles, un policía le disparó y lo mató.
“Si no hubiera llamado a la policía, mi hijo aún estaría vivo”, dijo la señora Daniels a la Junta Editorial del Herald, la semana pasada. La familia ha presentado una demanda por muerte culposa contra Miami Gardens, y hay una investigación en marcha.
Hall es un claro ejemplo de la penosa situación de las personas con problemas mentales en la Florida, donde el cuidado integral es deficiente, según la Alianza Nacional sobre Enfermedades Mentales (NAMI). La sección de Miami planea celebrar una cumbre sobre la salud mental el 2 de mayo en la Universidad de Miami, pidiendo poner fin al silencio en torno a los trastornos mentales y dando esperanzas a los familiares de los enfermos, que se sienten abrumados y solos.
“Estamos abriéndonos paso a través de un sistema disfuncional, fragmentado e inadecuado”, dijo Susan Racher, presidenta de la sección local de la NAMI. Su hijo ha sufrido trastornos mentales.
La Florida ocupa el lugar número 49 en el país en asignación de fondos para servicios de salud mental, y gasta $40 por persona, mientras el promedio nacional es de $122.
Unos 3.9 millones de floridanos tienen algún tipo de problema mental. La NAMI y otros activistas dicen que la Florida debe dejar de atender de una forma deficiente a las personas con trastornos mentales solo en casos de emergencia, lo cual puede llevar a problemas con la ley, sentencias de cárcel o tragedias como la muerte de Hall.
“La enfermedad mental no tiene que ser una sentencia de muerte o de cárcel”, dijo Racher.
El senador de la Florida René García, republicano por Hialeah, dijo a la Junta el viernes pasado que los legisladores estatales, por primera vez en muchos años, están hablando de una reforma al cuidado de la salud mental.
Tienen una posibilidad de arreglar las cosas. Se están ofreciendo unos $50 millones para atender el problema de la salud mental y el consumo de drogas. Y la semana pasada se presentó un proyecto de ley para reformar el sistema de salud mental del estado, irresponsablemente mal costeado, utilizando más dinero del Medicaid para las personas con una enfermedad mental “severa y persistente” y para ampliar las opciones de cuidado administrado.
Si los legisladores no reforman el sistema de salud de la Florida, le habrán fallado a todos los que deben lidiar con las consecuencias de no atender a las personas con trastornos mentales. Nos habrán fallado a todos.
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de marzo de 2015, 0:00 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Tragedias en el sistema de salud mental."