Editorial

EN NUESTRA OPINION: México debe proteger a balseros cubanos

La Patrulla Oceánica mexicana ayuda a uno de los balseros cubanos recogidos en alta mar.
La Patrulla Oceánica mexicana ayuda a uno de los balseros cubanos recogidos en alta mar. EFE

La tragedia vuelve a marcar la larga odisea del éxodo cubano. Esta vez, en una embarcación que salió de la parte oriental de Cuba y llegó a México el domingo pasado, tras estar casi un mes a la deriva, la cifra de desaparecidos asciende a 17.

Dos balseros murieron por deshidratación, otros no se han encontrado, pero todos son víctimas de una vetusta dictadura que en 55 años de gobierno ha rebajado el nivel de vida en la isla a extremos de miseria, al mismo tiempo que ha reprimido las libertades y derechos básicos.

El régimen cubano culpa a la Ley de Ajuste promulgada en 1966 de las tragedias que suceden en alta mar, en salidas a bordo de embarcaciones precarias rumbo a la Florida o a países del Caribe. Esa ley concede a los cubanos que tocan tierra norteamericana el privilegio de recibir la residencia legal permanente en Estados Unidos al cabo de un año de su llegada. La Habana alega que la ley crea un incentivo para las salidas.

Pero si la situación en Cuba fuera muy distinta, la Ley de Ajuste sería un documento acumulando polvo en alguna gaveta en Washington. La verdadera causa del éxodo es la crisis económica perenne en que el régimen de los Castro ha hundido a Cuba, y el naufragio de la libertad política y el pensamiento independiente.

Sergio Ginarte, tío de uno de los balseros fallecidos, Carlos Manuel Pardo Ginarte, en la embarcación recogida por la Armada mexicana al noreste de Puerto Progreso, en Yucatán, el domingo pasado, comentó desde Cuba a el Nuevo Herald: “Los jóvenes se van porque no tienen futuro; ellos se arriesgan para lograr la mejoría de los que se quedan”.

Raúl Castro ha implementado reformas económicas con gran publicidad, pero el resultado ha sido una decepción, y la desesperanza sigue impulsando a muchos cubanos a lanzarse al mar en busca de una vida mejor.

Entretanto, los sobrevivientes de la reciente tragedia marítima aguardan lo que les depara el porvenir, sumidos en la incertidumbre.

El Movimiento Democracia y la Fundación Éxodo94 le han pedido al presidente de México, Enrique Peña Nieto, su intercesión para dar a los balseros una protección temporal por razones humanitarias. Los congresistas cubanoamericanos Ileana Ros-Lehtinen y Mario Diaz-Balart también pidieron al gobierno mexicano que no envíe a los sobrevivientes de vuelta a Cuba.

Los sobrevivientes de la odisea deben recibir la compasión y la solidaridad que merecen y no ser devueltos a las manos del régimen que es el principal responsable de la tragedia en el mar.

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