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EN NUESTRA OPINIÓN: Sur de la Florida: recuperación y desigualdad

Junta Editorial

Personas en busca de empleo asisten a una feria laboral en Miami Lakes, en octubre del 2014. El índice de desempleo en Miami-Dade ha bajado a menos del 6 por ciento.
Personas en busca de empleo asisten a una feria laboral en Miami Lakes, en octubre del 2014. El índice de desempleo en Miami-Dade ha bajado a menos del 6 por ciento. AP

Buenas noticias: el pasado febrero, el índice de desempleo en el condado Miami-Dade estuvo por debajo del 6 por ciento por primera vez desde el 2008, el año en que estalló una devastadora crisis económica en el país.

La tasa de desempleo en febrero fue de 5.9 por ciento, según un informe del gobierno estatal.

En Miami-Dade, la cantidad de empleos aumentó en unos 36,500 con respecto al año anterior.

El índice de personas sin empleo en el estado también bajó a 5.6 por ciento. El índice nacional en el mismo mes fue de 5.5 por ciento, así que no estamos mal. Sin duda, estas cifras son indicadores de que la recuperación económica va en buen camino y que hemos dejado atrás la peor parte.

Ahora bien, no hay que cantar victoria con mucha estridencia. Según un informe reciente de Brookings Institution, la desigualdad entre ricos y pobres se acentuó en los últimos años al crecer la disparidad en los ingresos.

Entre las grandes ciudades norteamericanas, Miami se encuentra en el cuarto lugar en desigualdad en los ingresos, solo superada por Atlanta, San Francisco y Boston (en ese orden), y por encima de Washington y Nueva York.

En otras palabras, estamos siendo testigos de una recuperación económica notable y de una disminución en la cantidad de personas sin trabajo. Pero la disparidad en la repartición del pastel causa que para muchos la recuperación no llegue, o llegue con debilidad.

Ya se han alzado numerosas voces de alerta, entre ellas la del propio presidente Obama, frente al trastorno que puede causar un incremento de la desigualdad.

Los políticos pueden tomar medidas para que los beneficios del mejoramiento económico lleguen a más personas. Entre esas medidas debe estar el aumento del salario mínimo, que fortalecería a la clase media al ampliar su poder adquisitivo y su capacidad de hacer frente a los gastos y a las deudas, y que también impulsaría a la economía en general, al crecer el consumo.

La buena noticia de la reducción del índice de desempleo en nuestra área sería todavía mejor si logramos ocupar un puesto menos visible en la escala de la desigualdad de Brookings. Mucho mejor.

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