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Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Reducir la inmigración legal es perjudicial

Desde un trasbordador, un grupo de visitantes observa la Estatua de la Libertad, en Nueva York.
Desde un trasbordador, un grupo de visitantes observa la Estatua de la Libertad, en Nueva York. AP

El presidente Trump dice que acelerar el crecimiento económico de Estados Unidos es uno de los objetivos más codiciados de su administración. Pero el miércoles pasado, dio el visto bueno a una reforma legislativa del sistema de inmigración que, si se promulga, haría inalcanzable ese objetivo.

Trump aprobó una propuesta patrocinada por dos senadores republicanos conservadores, Tom Cotton, de Arkansas, y David Perdue, de Georgia, que reduciría la inmigración legal a la mitad en una década, un cambio que según muchos economistas debilitaría la vitalidad económica de la nación. Reduciría la cantidad de inmigrantes a los que se concede la residencia legal permanente a unos 540,000 al año. El nivel actual es de un millón aproximadamente.

La medida lograría su objetivo eliminando las tarjetas verdes que se otorgan a hermanos e hijos adultos de inmigrantes legales, mientras mantendría constante la cantidad de tarjetas verdes que se conceden por habilidades laborales. Esos inmigrantes admitidos por sus empleos se seleccionarían según un sistema de puntos que favorecería a los que hablan inglés, tienen un nivel educativo más alto y cuentan con ofertas de empleo de elevado salario. Se olvidaron de las masas, pobres y hacinadas para las cuales la Estatua de la Libertad es un faro.

Reducir a la mitad la cantidad de inmigrantes legales quitaría una necesaria mano de obra a muchos negocios, exactamente la estrategia opuesta requerida para el crecimiento en una economía donde la productividad está estancada y el desempleo es muy bajo. Al restringir drásticamente la llegada de inmigrantes legales, el programa de Trump también intensificaría marcadamente la demanda de inmigrantes indocumentados, para quienes el muro en la frontera no sería una barrera infranqueable.

Por lo tanto, en cuanto a la economía, la medida no tiene sentido, lo que explica por qué Stephen Miller, asesor de la Casa Blanca, la justificó repetidamente alegando que los norteamericanos comunes la apoyarían en una encuesta. Miller también subrayó que el poema de Emma Lazarus que acoge a las masas pobres y hacinadas de otros países no estaba en la Estatua de la Libertad originalmente, sino que se añadió después.

Miller tiene razón al señalar que como porcentaje de la población nacional, los residentes nacidos en el extranjero están cerca de su nivel más alto en casi un siglo. Ese hecho es la causa principal de la reacción de los nacionalistas contra la inmigración, una reacción que impulsó la candidatura de Trump y que mantiene su apoyo en su base política a pesar de seis meses calamitosos en el cargo.

Sin embargo, con el índice de natalidad en los Estados Unidos en el punto más bajo de su historia, y con los nacidos a raíz de la Segunda Guerra Mundial ya jubilándose, es evidente que Estados Unidos necesitará la llegada de mano de obra inmigrante para mantener el crecimiento económico. Cerrar la puerta a los inmigrantes mientras la tasa de natalidad se desploma es emular a Japón, cuyas débiles perspectivas económicas son un resultado directo de condiciones y políticas similares.

Los patrocinadores de la medida ignoran a Japón mientras citan a Canadá y Australia como modelos del sistema de inmigración basado en el mérito que quieren promulgar. Pero en realidad, Estados Unidos ya admite per cápita a menos de la mitad de la cantidad de inmigrantes que Canadá y Australia reciben anualmente. Aunque los inmigrantes recién llegados bajan los salarios de algunos trabajadores de minorías y de bajo nivel de conocimientos laborales, como alegó el presidente Trump, son un motor para la economía en general. Al reducir su número, Trump rebajaría las perspectivas de crecimiento de la nación.

Este editorial se publicó originalmente en The Washington Post.

Esta historia fue publicada originalmente el 7 de agosto de 2017, 5:55 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Reducir la inmigración legal es perjudicial."

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