Trump da marcha atrás en Charlottesville, su respuesta ante el racismo es débil
El presidente Donald Trump condenó el lunes pasado a los supremacistas y fascistas que provocaron actos de violencia en Charlottesville, en el estado de Virginia, cuando protestaban contra el retiro de la estatua del general sureño Robert E. Lee.
La condena ocurrió dos días después de los incidentes. Fue una respuesta tardía a la violencia que dejó el triste saldo de una joven muerta, atropellada por un individuo vinculado a neonazis que lanzó su automóvil contra los que se oponían a los supremacistas. Anteriormente, el Presidente había condenado la violencia de ambos lados, lo cual dio lugar a fuertes críticas. La rectificación del lunes pareció un cambio positivo en la postura de Trump hacia los supremacistas.
Pero el martes dio marcha atrás y volvió a responsabilizar de la violencia en Charlottesville tanto a los grupos neonazis y supremacistas como a los manifestantes que les hicieron frente. ¿Cómo es posible que el Presidente piense de esa manera? Los fascistas acudieron a la manifestación uniformados y portando escudos, algunos incluso con fusiles, mientras los contramanifestantes iban desarmados. El que asesinó con su auto a la joven Heather Heyer y dejó más de 30 heridos era un seguidor de la misma ideología racista. Y en Carolina del Norte, un integrante de la organización racista Ku Klux Klan, Chris Barker, a quien la periodista de Univisión Ilia Calderón quería entrevistar en relación con los incidentes de Charlottesville, amenazó a la presentadora con quemarla viva y le dirigió insultos raciales. Semejantes manifestaciones de barbarie deberían recibir un repudio inequívoco e inmediato, además de una acción decisiva de las autoridades.
En Charlottesville, unos fueron a apoyar de una manera agresiva ideas retrógradas que debían estar sepultadas en la historia. Los otros fueron a defender ideales de justicia e igualdad, los valores que ennoblecen a la nación. No hay forma de comparar a los dos grupos.
Como dijo el alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez: “Fue muy decepcionante escuchar al presidente Trump esencialmente retirando sus comentarios del lunes de condena a los supremacistas blancos y sus acciones en Charlottesville. No debería haber ambigüedad sobre lo que ocurrió en Charlottesville”.
El Presidente no debe seguir dando una respuesta débil ante lo que ocurrió en Virginia, sino condenar con firmeza a los racistas que quieren dividir a la nación.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de agosto de 2017, 3:56 p. m. with the headline "Trump da marcha atrás en Charlottesville, su respuesta ante el racismo es débil."