EN NUESTRA OPINIÓN: El estancado debate del Medicaid
El debate entre las dos cámaras de la Legislatura de la Florida se ha estancado en las diferencias por los fondos para el cuidado de la salud.
“Sencillamente, no nos estamos hablando”, dijo a la Junta Editorial la senadora Anitere Flores, republicana por Miami, que encabeza la delegación de Miami-Dade. Ese silencio es una irresponsable pérdida de tiempo.
Esta semana, el debate sobre la expansión del Medicaid tuvo otro giro desafortunado cuando el gobernador Rick Scott quitó su apoyo a la iniciativa costeada con fondos federales.
Y cuando el gobierno federal quite los fondos al Low Income Pool (LIP), que ayuda a los hospitales a atender a pacientes pobres, los contribuyentes del Sur de la Florida tendrán que pagar la cuenta: $200 millones en Miami-Dade y $180 millones en Broward.
El senador René García, republicano por Hialeah, que dirige el Subcomité de Asignaciones de Servicios de Salud y Humanos, advierte a los contribuyentes que se acercan problemas financieros. “Tenemos que subrayar el impacto que el fin del LIP tendrá en nuestra comunidad”, dijo García. “No creo que los contribuyentes estén captando el mensaje”.
Tampoco lo están captando el gobernador Scott ni los legisladores. El Senado estatal por lo menos ha incluido $2,000 millones para la atención médica en su presupuesto; la Cámara ni siquiera considera la expansión del Medicaid en su presupuesto. Una diferencia de $4,000 millones separa las versiones del Senado y de la Cámara, que se deben conciliar antes de aprobar el presupuesto general.
Los miembros de la Cámara, de mayoría republicana, se oponen por ideología a aceptar fondos federales para la expansión del Medicaid. Pero el gobernador Scott ha cambiado varias veces de parecer. Se negó a aceptar $51,000 millones en fondos federales para ampliar el programa. Después, en el 2013, rompió con los miembros de su partido y apoyó la iniciativa, pero no abogó por ella en la Legislatura. El lunes pasado, volvió a dar marcha atrás.
Entretanto, los contribuyentes de la Florida siguen pagando la costosa atención de emergencia para los pobres y los que no tienen seguro, y sus impuestos costean la atenció de residentes de otros estados.
La Liga de Mujeres Votantes expresó que la marcha atrás del gobernador era un golpe para todos los floridanos. La presidenta de la Liga, Deirdre Macnab, comentó: “Este problema nos afecta a todos. Si los pobres se quedan sin cobertura, los hospitales tendrán que pasar a los asegurados el costo de tratar a los que no tienen seguro”.
La Legislatura y el gobernador deben salir del estancamiento y resolver este problema de la atención médica. Es un problema vital, literalmente.
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de abril de 2015, 4:00 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: El estancado debate del Medicaid."