EN NUESTRA OPINIÓN: El Nuevo Herald recomienda: Sí a los bonos de obligación general
Los votantes de Miami tienen la mejor oportunidad de fortificar la ciudad contra el aumento del nivel del mar. Esto es lo que le preguntarán este martes, día de elecciones:
Debe la Ciudad emitir Bonos de Obligación General en una cantidad agregada que no exceda los $400,000,000.00, con intereses pagaderos a la tasa máxima o por debajo de la tasa máxima permitida por la ley, pagaderos de impuestos ad valorem recaudados en todas las propiedades gravables en la Ciudad, siempre que la deuda de los proyectos de capital no exceda la tasa actual de 0.5935, para:
-Reducir riesgos de inundación; mejorar la infraestructura de desagüe del agua de lluvia;
-Mejorar las viviendas asequibles, el desarrollo económico, los parques, los centros culturales, las calles y la infraestructura;
-Mejorar la seguridad pública
La avenida Brickell inundada —no por un huracán, sino solo por lluvias fuertes— indica que solo hay una respuesta: sí. Miami, como otras ciudades en la costa este de la Florida, afronta el inevitable resultado de la subida del nivel del mar. Y mientras Miami Beach, al otro lado de la bahía, da pasos decisivos para afrontar lo inevitable, Miami se queda a la zaga en este aspecto, y eso es peligroso. Un informe del gobierno federal, obtenido la semana pasada por la Radio Pública Nacional, dice que el nivel del mar ha subido de siete a ocho pulgadas desde 1900. Y este es el dato alarmante: según el informe, tres de esas ocho pulgadas subieron desde 1993.
Y Miami es una de las ciudades grandes más caras del país. La vivienda económica apenas existe en una ciudad donde la desigualdad de los ingresos impera. Y aunque el índice de delitos ha bajado, aún hay barrios en los que el crimen es una plaga perenne.
El alcalde Tomás Regalado vio la luz un poco tarde en su mandato.
Ahora, cuando se acerca el fin de su término en el Ayuntamiento, espera dejar a su sucesor los recursos necesarios para combatir los efectos de la subida del nivel del mar.
Como informó WLRN, la emisora radial asociada del Herald, los miamenses no tendrán ningún impuesto a la propiedad para costear este bono de $400 millones. Pero tampoco tendrán ninguna disminución cuando se pague la vieja deuda.
Cualquier suma de dinero grande bajo el control del gobierno, no importa lo bien intencionado del propósito, genera preocupaciones. No hay proyectos específicos que evaluar, pero hay una lista larga y realista de posibles iniciativas. La urgencia de resolver el problema del aumento del nivel del mar justifica la aprobación de los votantes a estos proyectos.
Hay cierta flexibilidad a largo plazo para abordar las prioridades que podrían cambiar con el tiempo. Eso es bueno. Sin embargo, la propuesta también trae la controversia política sobre quién recibe qué, y qué barrios se beneficiarán y cuáles quedarán fuera. Ya hemos visto esto antes. Al nivel del condado, el Plan de Transporte del Pueblo, un incremento del impuesto a las ventas aprobado por los votantes en el 2002, no se ha usado bien a lo largo de los años, con muy poca expansión de las líneas de tránsito prometidas.
El nuevo alcalde de Miami y la comisión deberán ser rigurosos en el manejo de este fondo de $400 millones. Y los residentes deben insistir en que los funcionarios electos trabajen por el mejor interés de la ciudad.
El Nuevo Herald recomienda votar a favor de autorizar BONOS DE OBLIGACIÓN GENERAL para proyectos de capital.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de noviembre de 2017, 6:40 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: El Nuevo Herald recomienda: Sí a los bonos de obligación general."