EN NUESTRA OPINIÓN: Las víctimas desconocidas de abuso sexual también importan
Naika Venant. Giulianna Ramos Bermúdez. Nubia Barahona. Víctor Barahona.
Sus nombres no tienen el mismo impacto que los de Angelina Jolie, Lupita Nyong’o, Ashley Judd y Rose McGowan. Pero deberían tenerlo. Esas personas son algunas de las víctimas más jóvenes de abuso sexual, entre cientos que ha habido a lo largo delos años en el sur de la Florida. Algunos no sobrevivieron la manera inmisericorde con que los trataron las personas que debían cuidar de ellos.
Durante el último mes, casi a diario han salido a relucir nuevas acusaciones, alegaciones y acritud de mujeres en toda la industria cinematográfica de Hollywood. Estas mujeres se han pronunciado públicamente sobre el acoso sexual, las agresiones sexuales y las violaciones que sufrieron a manos de hombres poderosos que tenían su carrera en las manos. Las revelaciones sobre las odiosas agresiones del productor cinematográfico Harvey Weinstein, que ocurrieron a lo largo de muchos años, se han convertido en un torrente de acusaciones similares —y disculpas— en los mundos político y empresarial de Estados Unidos.
Algunas de estas mujeres demoraron décadas en sobreponerse al estigma injusto de la verguenza y la percepción de los poderosos para encontrar sus voces. Y hay que felicitarlas. Pero admitámoslo, le prestamos mucha atención por son personas famosas.
No cabe duda que también hablan por los niños y adolescentes que sufren de abuso sexual en silencio, entre otros horrores, que llevaron al suicidio de Naika y Giulianna, a de la muerte de Nubia, y casi hizo perder la vida al hermano mellizo de Nubia.
“Aprecio el deseo de hablar de lo que sucede [en la industria cinematográfica], pero no olvidemos que hay niños que tienen que hacer frente a personas con mucho más poder sobre cosas más allá de sus carreras”, dijo a la Junta Editorial la senadora estatal Lauren Book. Ella también tuvo que soportar el abuso sexual cuando eran jovencita, a manos de su nana. Desde su escaño en la Legislatura y en una fundación, Book presiona al estado para que sea más progresivo en la forma en que previene y responde a tales abuses, especialmente los que sufren los menores bajo custodia estatal.
Book cita algunas estadísticas nacionales escalofriantes de los Centros de Prevención Control de Enfermedades: “Sabemos que una de cada tres niñas, y uno de cada cinco niños, son víctimas de agresión sexual antes de cumplir los 18 años. Sabemos que solamente entre 1 y 3 por ciento [de esas agresiones] se van a denunciar”, dijo Book.
En la Florida, el Departamento de Niños y Familias sigue sin tener los recursos necesarios. Aunque necesita enderezar las cosas, cuando falla los resultados son horribles y trágicos, como demuestra la premiada serie de reportajes del Herald, Víctimas Inocentes.
Pero la Florida ha logrado avanzar en algunos aspectos. Ha eliminado el plazo de prescripción para encausamientos en casos de agresión sexual a menores; los niños pueden testificar sobre sus supuestos agresores por circuito cerrado de televisión en vez de un atemorizante juzgado; también pueden tener perros de terapia y se usan simulacros de juicios en centros de asistencia a menores para ayudarlos a entender a lo que se enfrentan.
Sin embargo, otros estados ofrecen lecciones que la Florida pudiera estar interesada en adoptar: Massachusetts ha establecido un registro de niños víctimas de negligencia para diferenciar a los niños víctimas de abuso sexual de los que están en situación de descuido. Nueva York estudia la posibilidad de someter a menores a pruebas de drogas si sus padres son arrestados por cargos de narcóticos. Con demasiada frecuencia, los padres adictos a las drogas permiten que sus hijos sean objeto de abuso sexual a cambio de drogas. Increíblemente, les dan narcóticos a sus hijos para facilitar el abuso.
El abuso sexual de menores, y de cualquier persona, es una abominación que la Florida tiene que enfrentar directamente.
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de noviembre de 2017, 4:00 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Las víctimas desconocidas de abuso sexual también importan."