EN NUESTRA OPINIÓN: Con la mira en la Casa Blanca
Al declarar oficialmente su candidatura presidencial el lunes pasado, el senador Marco Rubio se convirtió en uno de los principales aspirantes a la nominación por el Partido Republicano, gracias a su perspicacia política y a su atractivo entre los votantes.
Es un candidato con una inspiradora historia personal y un mensaje poderoso.
Rubio no ha tenido muchos logros como legislador en Washington, pero lo mismo sucede con los senadores en su primer término. Lo que importa es que ha ganado respeto como uno de los líderes republicanos más brillantes y más elocuentes en diversos temas importantes para los conservadores, como los impuestos y la política exterior.
Los críticos señalan que es muy joven y que todavía está en su primer término en el Senado. ¿Y qué? El presidente Obama llevaba menos tiempo en el Senado cuando aspiró a la presidencia en el 2007. Y tenía 47 años en las elecciones del 2008. Rubio tendrá 45. Y John Kennedy tenía 43.
También se dice que Rubio no debería competir con su mentor y padrino político, el ex gobernador Jeb Bush, que se espera que anuncie su candidatura pronto. Es una opción difícil para los amigos de ambos —muchos de ellos en la Florida— pero el votante típico no lo verá como un problema.
En política, la ambición no es mala. Los políticos que no son ambiciosos rara vez llegan lejos. John Kennedy fue criticado por competir con senadores de más edad como Lyndon Johnson en 1960. No escuchó las quejas, y tampoco debe escucharlas el senador Rubio.
Ya habrá tiempo en los próximos meses para examinar las posiciones de Rubio. Por ahora, tiene un camino posible hacia la victoria porque atrae a una base más amplia que rivales en el Senado como el senador por Kentucky Rand Paul y el senador por Texas Ted Cruz, y, al mismo tiempo, también atrae a los votantes más jóvenes y a los hispanos.
Los floridanos —y los miamenses en particular— deben sentirse orgullosos de que un floridano esté postulado a la presidencia. Ya era hora. Y cuando Jeb Bush entre en la contienda, la Florida tendrá a dos fuertes aspirantes, por primera vez en la historia del Estado del Sol.
Hay una desventaja en todo esto para el pueblo de la Florida. El senador que reemplace a Rubio en el 2016 será la quinta persona en ocupar ese escaño desde el 2000, cuando el senador Bob Graham estaba en su último período. El próximo candidato no debe estar interesado solo en ganar, sino también en estar suficiente tiempo en el Senado para ganar una influencia política que beneficie al estado.
HILLARY CLINTON
Un día antes, la aspirante demócrata Hillary Clinton hizo su anuncio, que inmediatamente la transformó en la preferida para ganar la nominación, ya que no es probable que tenga una oposición fuerte en su partido.
Clinton aporta unas credenciales formidables a la contienda —primera dama, senadora de Nueva York, secretaria de Estado— y es la mujer más preparada para aspirar a la Casa Blanca que el país ha visto. Su aspiración será un capítulo importante en la historia de Estados Unidos.
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de abril de 2015, 2:00 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Con la mira en la Casa Blanca."