EN NUESTRA OPINIÓN: Una mala receta contra el Obamacare
Los senadores republicanos convirtieron su propuesta de reforma fiscal en una propuesta para repeler el Obamacare. De un plumazo, convirtieron un irresponsable plan tributario en un proyecto absurdo de política social que haría mucho más que aumentar el déficit. Si se aprueba, sería el cambio más importante en la atención médica desde la aprobación de la Ley de Cuidado de la Salud Asequible del 2010, y en una dirección decididamente negativa.
La nueva propuesta de los republicanos del Senado eliminaría el “mandato individual” de Obamacare, que requiere que todos los norteamericanos tengan cobertura de salud si pueden pagarla. Analistas independientes de cuidado de la salud y la Oficina de Presupuesto del Congreso están de acuerdo en que esta movida socavaría gravemente el sistema del Obamacare. La Oficina de Presupuesto del Congreso calculó que poner fin al mandato dejaría a 13 millones de norteamericanos más sin atención médica.
No obstante, para los republicanos, la pérdida de cobertura no es un efecto lamentable de una política que por lo demás consideran razonable. Ese es el punto. Menos personas cubiertas significa que el gobierno federal ahorraría un dinero que se gastaría en la atención de esas personas, como ayudándolas a comprar seguro de salud u ofreciéndoles Medicaid, $338,000 millones en una década. Los republicanos quieren usar ese efectivo para financiar el resto de la reforma fiscal. Podrían haber eliminado algunos regalos costosos e innecesarios de la reforma a los ricos, como la eliminación del impuesto al patrimonio. Pero en vez de eso, optaron por recaudar fondos aumentando las filas de las personas sin seguro.
Los republicanos pueden tratar de consolarse alegando que eliminar el mandato es una política acertada, simplemente permitiendo que los consumidores que no quieren cobertura no tengan que comprarla. Pero esa medida tendría un precio alto. Eliminar el mandato individual alentaría a muchas personas a olvidarse de buscar seguro hasta que se enfermen, lo cual elevaría las primas para los que estén en el sistema. Los incrementos resultantes en las primas causarían que más personas no compraran seguro, explicó la Oficina de Presupuesto del Congreso, lo cual volvería a subir las primas.
Repeler el mandato sería el caso más espectacular de una acción de los republicanos que tendría el efecto de elevar los precios del Obamacare, que según los republicanos ya son demasiado altos. En octubre, el presidente Trump detuvo los pagos que el gobierno federal prometió a las aseguradoras a cambio de participar en mercados del Obamacare, obligando a las compañías de seguros a subir las primas para compensar. El Departamento de Salud y Servicios Humanos saboteó entonces el período de inscripción de este año, lo que podría causar que menos personas tengan cobertura de salud.
Algunos han tratado de mejorar las cosas. Un grupo bipartidista de senadores creó una propuesta que estabilizaría los mercados de Obamacare. Pero no se aprobado. Se habla de enlazar esta propuesta con la eliminación del mandato individual, pero eliminar el mandato haría mucho daño.
Si los republicanos de verdad creen que la eliminación del mandato es una buena política de salud, deberían tratar de aprobarla por su cuenta. Pero un proceso justo solo dejaría claro que la política es disparatada. Los republicanos que en julio se negaron a aceptar un fin radical del Obamacare, tendrán menos razones para votar por este intento de última hora de mezclar la eliminación del Obamacare con una reforma fiscal.
Este editorial se publicó originalmente en The Washington Post.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de noviembre de 2017, 6:59 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Una mala receta contra el Obamacare."