EN NUESTRA OPINIÓN: Un progreso en la salud mental
No es la gran reforma prometida al principio de la sesión legislativa de la Florida y, lamentablemente, los legisladores siguen tacaños con el presupuesto. Pero los defensores de los floridanos con enfermedades mentales dicen que varias propuestas importantes han pasado por ambas cámaras.
Las medidas aprobadas regulan mejor el trato que reciben los residentes con problemas mentales. Así lo estima el juez del condado Miami-Dade Steve Leifman, que desde hace años lleva a cabo una cruzada para ayudar a los enfermos mentales que entran en el sistema judicial local.
“En los siete años que llevo asistiendo a la sesión legislativa, nunca he visto tantas propuestas aprobadas tan fácilmente a favor de los enfermos mentales”, dijo Leifman a la Junta Editorial la semana pasada.
También elogió a los legisladores la comisionada de Miami-Dade Sally Heyman, que también visitó Tallahassee para apoyar las medidas que cambian la forma en que los agentes del orden, los médicos, los trabajadores sociales y los tribunales tratan a los residentes con problemas mentales.
¿Por qué este súbito interés en el tema? Heyman tiene una teoría.
“Las causas sociales tienen su año. Hemos tenido el año del niño; hemos tenido el año de los ancianos. Creo que este es el año de los enfermos mentales”, comentó. Esperamos que tenga razón, porque la Florida necesita ayudar a residentes que hasta ahora no han recibido una atención constante.
Los enfermos que no reciben tratamiento tienen más probabilidades de ser adictos a las drogas, que les quiten sus hijos pequeños o de ir a la cárcel, todo a costa de los contribuyentes. A veces no pueden mantener un empleo. Cuando tienen episodios sicóticos, van a la cárcel, que, lamentablemente, se ha convertido en la institución mental del estado.
El costo de los servicios mentales en Miami-Dade es el más alto de la Florida. En las cárceles del condado, unos 1,400 reclusos toman medicamentos siquiátricas, a un costo para los contribuyentes de $80 millones anuales. Sin embargo, la Florida ocupa el puesto 49 en gastos per cápita en salud mental, según la Kaiser Family Foundation. El estado tiene que hacer más.
Este año, tragedias como la de un recluso con problemas mentales en el Sur de la Florida que murió cuando los guardias, como castigo, lo encerraron en una ducha con agua hirviendo, movieron a los legisladores a tomar medidas. Propusieron más de 20 medidas que contienen los cambios más radicales al sistema de salud mental del estado en décadas.
Las propuestas coordinan servicios de salud mental y de abuso de drogas y requieren que una persona considerada enferma mental en el tribunal de un condado sea reconocida como tal en otros condados.
Se discute cómo costear los tratamientos. Pero si se expandiera el Medicaid, llegarían $40 millones más en fondos federales para dar servicios de salud mental a floridanos sin seguro.
En Miami-Dade, pronto se abrirá un innovador centro de tratamiento que atenderá a los residentes con problemas mentales, en vez de ir a la cárcel.
Los legisladores han dado pasos de avance, pero aún queda mucho por hacer.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de abril de 2015, 4:00 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Un progreso en la salud mental."