EN NUESTRA OPINIÓN: En la mira el sistema de justicia juvenil
Una investigación del Miami Herald que denunció abusos salvajes y sistemáticos contra menores en el sistema de justicia juvenil de la Florida ha causado, con toda razón, una revisión judicial.
La fiscal estatal de Miami-Dade, Katherine Fernández Rundle, dice que pedirá a un gran jurado que investigue las condiciones y las prácticas en las prisiones para jóvenes del estado. Es una promesa bienvenida, y esperamos que una la acción a las palabras.
Los grandes jurados actúan como la conciencia de la comunidad. Las chocantes revelaciones de la serie del Herald Club de Pelea exigen una rendición de cuentas.
Esta pesquisa debe poner fin a las carreras de empleados públicos que se suponen que cuiden a los reclusos, no que se conviertan en abusadores pagados por el estado.
“Los niños y los jóvenes son los más vulnerables de todos nosotros”, dijo Fernández Rundle en una conferencia de prensa. “Tenemos una responsabilidad inherente con ellos: ciudarlos y proteger su calidad de vida”.
Cierto, solo que a veces no cumplimos con el trabajo.
La investigación del Herald, llevada a cabo por las reporteras Carol Marbin Miller y Audra D. S. Burch, reveló una gran cantidad de abusos y errores en el sistema, entre ellos la contratación de trabajadores jóvenes con antecedentes penales y un historial de violencia y hasta de mala conducta sexual.
Las reporteras obtuvieron chocantes videos de seguridad de adolescentes detenidos a quienes los guardias animaban para que pelearan entre ellos, en una extraña imposición de disciplina.
Los guardias los incitaban y los premiaban con bocadillos.
La serie también destacó la problemática historia de negligencia médica por funcionarios, empleados jóvenes y hasta enfermeras asignadas a programas de menores.
La investigación del periódico fue propiciada por la muerte en el 2015 de Elord Revolte, un joven de 17 años que había sido detenido por robo a mano armada.
Una docena de jóvenes golpearon salvajemente a Elord. ¿Por qué? Porque se puso de pie sin permiso para tomar un envase de leche.
Otros jóvenes dijeron después que un oficial les ordenó que llevaran a cabo el brutal ataque. El oficial lo negó.
La fiscalía estatal rehusó presentar cargos contra los jóvenes que atacaron a Elord y contra el oficial acusado de incitarlos. No había pruebas suficientes para armar un caso. El oficial sigue en el puesto.
El forense, que definió la muerte de Revolte como un homicidio, dijo que el joven murió de un trauma causado con fuerza en la cabeza, el cuello y el pecho.
Este será el tercer gran jurado que se organiza en los últimos 15 años para examinar el sistema de detención de menores del estado.
En el pasado, grandes jurados han ayudado a limpiar la casa en el Departamento de Justicia Juvenil.
En el 2003, otro gran jurado sacó de sus puestos al principal administrador de la agencia y a dos docenas de empleados porque debido a su negligencia un menor murió de una apendicitis aguda.
Los grandes jurados —compuestos por personas comunes asignadas a examinar un problema específico en una comunidad— han recomendado una reforma importante en cuestiones como las personas sin hogar, los disparos de la policía y el fraude electoral.
La serie del Herald les ofrecerá mucha información.
Esperemos que dé lugar a cambios considerables en el sistema de justicia juvenil del estado.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de diciembre de 2017, 6:46 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: En la mira el sistema de justicia juvenil."