EN NUESTRA OPINIÓN: No a la perforación petrolera en la Florida
El senador Bill Nelson aprovechó el momento correcto esta semana para pedir a sus colegas que aprueben la propuesta que presentó este año para evitar que el gobierno federal abra más áreas a la perforación petrolera en alta mar.
La Casa Blanca ha favorecido la perforación marina, y el Congreso debe dejar claro que tiene el propósito de proteger el medio ambiente, la salud pública y la disposición militar de la nación a la vez que alienta a la industria energética a seguir su búsqueda de fuentes de energía más limpias y más sostenibles.
Nelson hizo el llamamiento el martes, en medio de la preocupación de que el gobierno de Donald Trump anuncie un nuevo plan de arrendamiento de yacimientos de petróleo y gas por cinco años que abriría toda la costa atlántica a las perforaciones. Nelson dijo que el plan entraría en vigor en 2019, reemplazando el actual plan quinquenal que se vence en el 2022.
El discurso de Nelson en el Senado es su respuesta más reciente a la directiva que Trump emitió en abril, ordenando al Departamento del Interior revisar un plan de la era de Obama que limitaba la perforación en áreas del Ártico y el sureste del Atlántico entre el 2017 y el 2022. Trump ordenó al departamento que considerara modificar el cronograma actual de ventas de petróleo y gas en la plataforma continental exterior, con vistas a maximizar la producción en las regiones de Alaska, el sur y el centro de la costa atlántica y la costa occidental y central del Golfo de México.
Aunque el este del golfo todavía está protegido por un acuerdo del Congreso del 2006 que prohíbe perforar en un área hasta 125 millas del extremo noroeste de la Florida y hasta 230 millas de la bahía de Tampa, perforar en la región central del golfo todavía podría poner en peligro a la Florida. Por eso es que el senador demócrata de la Florida quiso evitar la orden presidencial este año con una propuesta que prohibiría perforar en nuevas áreas marítimas por lo menos hasta el 2022. Nelson también presentó una propuesta para extender la prohibición actual en la región oriental del golfo por cinco años más, hasta el 2027. El Pentágono, en una carta enviada al Congreso este año, dijo que una prohibición a las operaciones en el golfo era esencial para preservar las operaciones norteamericanas de entrenamiento militar en el área. El Pentágono “no puede ignorar la importancia vital de mantener esta moratoria”, dijo el Departamento de Defensa.
Abrir nuevas áreas en el Atlántico y en el golfo a la perforación solo siete años después del desastre de BP ignora las lecciones que la nación aprendió en una de las peores crisis ecológicas en la historia de Estados Unidos. El petróleo derramado frente a la costa de Louisiana llegó a las playas de la Florida y le dio un duro golpe a la industria turística del estado. Y esa devastación se produjo a pesar de que las grandes compañías petroleras afirmaron que podrían contener un derrame y evitar el daño ambiental y económico.
El gobernador Rick Scott y otros republicanos de la Florida deben agregar sus voces al llamado de Nelson para mantener la moratoria y extender las protecciones en el golfo para la misión militar norteamericana. El avance de la industria hacia fuentes energéticas más limpias, renovables y económicas debe continuar. Permitir nuevas perforaciones amenazará las costas, la economía de la Florida y la belleza natural que atrae a turistas de todo el mundo.
Los floridanos han aclarado repetidamente que proteger los recursos naturales es una prioridad. La propuesta de Nelson daría a ese sentimiento la fuerza de la ley, y merece el apoyo bipartidista.
Este editorial se publicó originalmente en The Tampa Bay Times.
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de diciembre de 2017, 5:29 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: No a la perforación petrolera en la Florida."