EN NUESTRA OPINIÓN: Mes atroz de violencia en Miami-Dade
Lamentablemente, el 2017 está cerrando con una descarga de balas que ha matado a adolescentes y a un niño pequeño en Miami-Dade, y que ha dejado varios heridos que ni siquiera tienen edad suficiente para votar.
Una combinación mortal de adolescentes díscolos, el fácil acceso a las armas que no deberían tener y el miedo de los residentes a dar información es una maldición triple que simplemente no nos podemos quitar de encima. Pero no podemos darnos por vencidos.
La primera parte del año había estado relativamente exenta de jóvenes víctimas de la violencia con armas de fuego, en comparación con años anteriores, cuando un promedio de más de 30 adolescentes y niños en Miami-Dade perdieron sus vidas por disparos entre 2006 y 2015, según una investigación del Miami Herald.
El director de la Policía de Miami-Dade, Juan Pérez, se refirió al derramamiento de sangre de diciembre en un tuit: “El final del año se está arruinando por la violencia con las armas de fuego. Juntos podemos hacer algo al respecto y marcar la diferencia. #SeesomethingSaysomething #GunBounty si conoces a alguien que tenga un arma ilegal, comunícate con @MDCrimeStoppers 1 arresto + 1 arma = $ 1000/no se harán preguntas”, escribió.
Un comienzo útil, y necesitamos ver más.
Las muertes de niños y adolescentes siempre generan indignación. Se hacen vigilias con velas en el lugar de los asesinatos. Los líderes electos y de las iglesias claman por unidad para acabar con el flagelo. Editoriales como este piden que pare la violencia.
Pero necesitamos ver más: declaraciones de funcionarios electos de todo el condado de que trabajarán estrechamente con las comunidades afectadas; que implementarán las mejores prácticas para detener la violencia.
Necesitamos escuchar más de los alcaldes del condado y de Miami, donde la violencia por las armas de fuego está cobrando un precio colosal en un número limitado de vecindarios.
La verdad es que la trágica muerte de niños en las calles de Miami-Dade no ha tenido un descanso en años.
Este año, la notable ola de asesinatos comenzó el 15 de diciembre, cuando Carnell Williams-Thomas, de dos años, murió de un disparo mientras conducía su nueva scooter en el patio del complejo de viviendas de su familia en Goulds. Se ofrece una recompensa de $37,000 por la captura del atacante, quien probablemente no tuvo la intención de dispararle a un niño pequeño, pero no le importó que Carnell estuviese allí.
Dos horas más tarde, un joven de 17 años recibió un disparo mortal en un lugar para casas móviles en el noroeste de Miami-Dade.
Una semana más tarde, un joven de 16 años murió tras recibir varios disparos mientras esperaba en el asiento del pasajero de un automóvil en una estación Citgo de la calle 103 del Noroeste y 12 Avenida.
Una niña de 15 años resultó herida en otro incidente, pero sobrevivió.
Luego, el martes por la noche, una persona de 17 años y otra de 18 se encontraban entre los cinco heridos cuando dos grupos intercambiaron disparos. La Policía de Miami-Dade dijo que las víctimas estaban frente a una casa cerca de de la 17 Avenida del Noroeste y la 86 Terrace cuando irrumpieron los tiros.
El superintendente escolar de Miami-Dade, Alberto Carvalho, también expresó su indignación en Twitter.
“Un diciembre devastador. Dos adolescentes se convirtieron en las últimas víctimas de una violencia armada inaceptable, junto con otros 3 el martes por la noche. Otro tiroteo masivo en nuestra comunidad. No podemos permitir que estas acciones sean toleradas en nuestros vecindarios. El silencio cobarde mata. #SpeakUp”, tuiteó Carvalho.
Estamos de acuerdo, hasta cierto punto. Lo que parece una cobardía para aquellos que no viven día tras día con la violencia de las armas de fuego es, en verdad, una cuestión de vida o muerte para los que no desean nada más que vivir en paz y seguridad. Hablar con la Policía pone a los residentes en grave peligro de ser silenciados violentamente.
Cuando la policía y los fiscales puedan protegerlos, tendrán socios aún más fuertes en esta lucha de larga duración.
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de diciembre de 2017, 2:52 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Mes atroz de violencia en Miami-Dade."