Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Más viviendas económicas

Un edificio en construcción en el downtown de Doral, un proyecto de más de $1,000 millones a cargo de la firma Codina Partners que está más cerca de inaugurar su primera etapa.
Un edificio en construcción en el downtown de Doral, un proyecto de más de $1,000 millones a cargo de la firma Codina Partners que está más cerca de inaugurar su primera etapa. Miami Herald

Hay un apogeo en el mercado de los inmuebles de lujo del Sur de la Florida, como se ve claramente en el downtown de Miami, Brickell, Wynwood y Midtown.

Es una gran noticia para los urbanizadores y para los agentes inmobiliarios. Los inversionistas extranjeros están comprando incluso antes de que la construcción haya terminado. Pero este crecimiento tiene un costo humano: la gente desplazada de los barrios que se revitalizan. Mientras buscan apartamentos económicos en otra parte, el mercado de los alquileres se encarece, asfixiando a los que viven con un ingreso fijo o a los que apenas sobreviven con un salario mínimo.

Estudios recientes revelan que es más difícil encontrar vivienda económica en el Sur de la Florida que casi en cualquier otra ciudad grande del país. La verdad es que en el área de Miami-Dade, los inquilinos que ganan el salario medio anual –$49,121– gastarán casi la mitad de su salario en el pago del alquiler.

Y en las pocas unidades asequibles el alquiler está subiendo porque el mercado local de la vivienda favorece la construcción cara de lujo.

La Coalición de los Desamparados de Miami —que se esfuerza por evitar que la gente caiga en la indigencia y ayuda a los que ya no pueden sostenerse económicamente— reconoce la creciente crisis en la vivienda de alquiler en Miami-Dade.

Estas son las penosas cifras que da el grupo: hay 130,000 núcleos familiares con ingresos sumamente bajos en Miami-Dade. Por lo menos 50,000 de estas familias pagan en el alquiler de la vivienda alrededor del 50 por ciento de sus ingresos. Eso significa que la pérdida de un empleo, la costosa reparación de un auto o una enfermedad les puede causar la ruina financiera y probablemente la indigencia.

El grupo ha iniciado una colaboración innovadora para crear más viviendas asequibles decentes para los trabajadores que no pueden pagar el alquiler.

La coalición debe ser elogiada por dar un paso al frente y lanzar la iniciativa Homes for All (Hogares para Todos), que pedirá a inversionistas, filántropos, urbanizadores y entidades públicas que destinen recursos a estimular la creación de viviendas asequibles.

La idea es usar los fondos generados para rehabilitar propiedades o construir unidades nuevas de vivienda de alquiler económica.

El 6 de mayo, la coalición está celebrando una Cumbre de Hogares para Todos en el recinto Wolfson del Miami Dade College, y todos los posibles participantes están invitados.

Al abordar este problema, la coalición está realizando un extraordinario servicio a la comunidad. “No se trata de buscar a alguien que resuelva este problema, sino de que nosotros somos los que lo vamos a resolver”, dijo Ana Castilla, gerente de desarrollo comunitario de TD Bank, a la Junta.

El objetivo del grupo es crear 1,500 viviendas adicionales para familias de bajos ingresos en 10 años. Quizá no sea mucho, pero al menos es un buen comienzo.

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