Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Venezuela: el defensor de los presos

Felipe González
Felipe González AFP/Getty Images

Felipe González, ex presidente del Gobierno español, no piensa ceder frente al régimen venezolano. Este martes dijo que viajará a Caracas el 17 de mayo para asistir a la defensa de Leopoldo López y Antonio Ledezma, líderes de la oposición encarcelados precisamente por oponerse al gobierno.

La fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, señaló el domingo pasado que González no puede ser consultor técnico en la defensa de los opositores presos, porque la participación de un extranjero como asesor “no se ajusta al ordenamiento jurídico” de Venezuela.

Sin embargo, el político español afirma que ha estudiado ese ordenamiento jurídico y que su iniciativa no contradice las leyes venezolanas. De todos modos, aun cuando no lo dejaran entrar en el país el mes próximo, indicó que no pueden prohibirle que ayude a la defensa de López y Ledezma desde el extranjero.

Hay que aplaudir a González por su postura firme frente a los obstáculos que le pone el régimen de Venezuela. Y también por su solidaridad con los opositores pacíficos encarcelados, por cuya defensa González aclaró que no va a cobrar nada.

El régimen de Nicolás Maduro ha perdido aún más puntos con la prisión de López, Ledezma y otros miembros de la oposición que han expresado su inconformidad sin recurrir a la violencia. Como dijo González, Maduro tiene que entender que no puede criminalizar a la oposición. Precisamente esa es la tarea de la disidencia: oponerse al gobierno. Pero Maduro ha intentado callar las voces discordantes como recurso arbitrario para conservar el poder.

Leopoldo López está en la cárcel desde febrero del año pasado sin que aún se le haya celebrado juicio. Su encierro equivale a un castigo inhumano que no se puede tolerar y que no se debe mantener ni un segundo más.

Entretanto, la prisión de Antonio Ledezma también se dilata injustamente.

Felipe González ha dicho que no está en una batalla contra el gobierno de Maduro, pero que el gobierno debe respetar las opiniones de la oposición. Sin embargo, la tolerancia hacia las opiniones divergentes es una asignatura en la que el régimen venezolano no sale aprobado. Por eso González ha alzado su voz y se dispone a defender a los encarcelados a capa y espada.

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