Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: El mensaje de Baltimore

Un hombre monta bicicleta frente a una barrera de policías durante una protestas por la muerte de Freddie Gray, en Baltimore (EE.UU.). Freddie Gray murió el 19 de abril después de sufrir una herida en su médula espinal mientras permanecía en custodia policial. La muerte de Gray motivo protestas y enfrentamientos con la policía, además de docenas de personas detenidas durante el fin de semana.
Un hombre monta bicicleta frente a una barrera de policías durante una protestas por la muerte de Freddie Gray, en Baltimore (EE.UU.). Freddie Gray murió el 19 de abril después de sufrir una herida en su médula espinal mientras permanecía en custodia policial. La muerte de Gray motivo protestas y enfrentamientos con la policía, además de docenas de personas detenidas durante el fin de semana. EFE

Son hechos muy lamentables que se están repitiendo con una frecuencia alarmante, tragedias en que la policía –en Ferguson, en Nueva York, en Los Angeles, en Cleveland– mata a un afroamericano desarmado.

Ahora ocurrió en Baltimore. La muerte del joven afroamericano Freddie Gray por una fractura en la columna vertebral, provocada cuando estaba detenido o en el momento de su arresto, dio lugar a una protesta multitudinaria en la ciudad, que luego degeneró en actos de violencia, mientras ocurrían episodios de saqueo en establecimientos comerciales y de daños a la propiedad privada. Se movilizaron a 3,000 policías e integrantes de la Guardia Nacional para mantener el orden, y se impuso un toque de queda.

Las manifestaciones de Baltimore han continuado en la ciudad, pero de manera pacífica, y se han extendido a otros puntos del país. El mensaje en todas partes es el mismo: condenar la brutalidad policial y denunciar el racismo.

No se puede afirmar que en todos los casos haya habido un componente racista. Pero la frecuencia de los lamentables episodios apunta a un problema nacional que hay que abordar con urgencia. Y el racismo sí ha asomado su feo rostro en algunos casos, como evidencian los mensajes electrónicos con expresiones de prejuicio racial que se intercambiaban algunos policías de Ferguson. Esa actitud no se puede admitir en las mismas agencias que deben mantener la paz y el orden en un país cuya población es un mosaico étnico.

“Hay algo mal cuando la confianza entre los agentes del orden y las comunidades a las que sirven se rompe”, dijo el miércoles la ex secretaria de Estado y candidata presidencial demócrata Hillary Clinton en la Universidad de Columbia.

Esa confianza está en peligro en muchos lugares de la nación y debe renovarse y fortalecerse mediante un mayor contacto con la comunidad y la erradicación de cualquier prejuicio racial.

Además, medidas como la colocación de cámaras de video en el equipo de los policías han demostrado ser útiles, ya que permiten esclarecer inmediatamente lo sucedido cuando un agente de policía usa su arma. Los policías deben ir equipados con cámaras que graben su interacción con sospechosos.

Lo urgente es evitar que se repitan incidentes como la tragedia de Baltimore, por el bien de todos, y porque toda vida humana es sagrada.

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