Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Sonría, está en cámara

El Gobierno anunció el viernes un programa de $17 millones para que los agentes lleven cámaras pegadas al cuerpo con el fin de aumentar la supervisión sobre la Policía. Foto de archivo
El Gobierno anunció el viernes un programa de $17 millones para que los agentes lleven cámaras pegadas al cuerpo con el fin de aumentar la supervisión sobre la Policía. Foto de archivo AFP/Getty Images

Como en muchas otras ciudades del país, los agentes de policía de Miami Beach empezarán a llevar cámaras corporales, es decir, pequeñas cámaras de video colocadas en sus uniformes para grabar su interacción con el público.

El plan piloto comienza a fines de este mes, con la participación de 30 agentes, casi todos de tráfico. Luego, una vez pasada la prueba de tres meses, se extenderá a los demás policías.

Como en las otras ciudades que han adoptado las cámaras corporales, la medida tiene el propósito de comprobar la veracidad de los reportes de incidentes. Las cámaras son una herramienta útil para prevenir casos de abuso policial, y también para proteger a los agentes que respetan la ley y su código de conducta si un detenido o una persona con la cual hay una interacción da un testimonio falso.

La mayoría está de acuerdo con el uso de las cámaras, y hay una tendencia nacional a que todos los cuerpos de policía del país las adopten.

Ahora bien, la implementación de la medida en Miami Beach tiene un problema: la cámara estará siempre encendida, pero no grabará hasta que el agente oprima un pequeño interruptor en el dispositivo. Este detalle causa que muchos policías se opongan al plan. Les preocupa el tiempo que pueden tardar en encender la cámara. En realidad es solo una fracción de segundo, pero ante el peligro cualquier intervalo de tiempo cuenta. El presidente de la Orden Fraternal de la Policía, Bobby Jenkins, alega que en lo que trata de encender la cámara, un agente podría sufrir lesiones.

Además, al demorar en activar la cámara, podría perderse una información valiosa de la interacción de la policía con el público.

La solución puede radicar en lo que piden grupos activistas como la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) de la Florida: que los policías lleven las cámaras encendidas durante todo el tiempo que estén patrullando. De esa manera, al grabar no se perderá ni un segundo de la acción.

Los recientes episodios en los que policías han matado a personas desarmadas han provocado protestas multitudinarias que han degenerado en actos de violencia. Y también un malestar nacional con la actitud de ciertos policías. Las cámaras corporales pueden dar un gran impulso a la tarea de restaurar la confianza del público en las agencias del orden.

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