EN NUESTRA OPINION: Cámaras para la policía
Los enfrentamientos mortales entre la policía y civiles muchas veces son un misterio para una comunidad que quiere respuestas de inmediato, no semanas o meses después. Eso va a cambiar en Miami Beach.
En una votación de 6 a 1 el pasado miércoles, la Comisión Municipal aprobó que sus agentes de policía lleven cámaras encima. Es un paso importante para levantar el velo que puede cubrir el trabajo policial, y bien vale los $3 millones que costará la iniciativa en cinco años. La decisión llega muy tarde para la familia del joven de 18 años Israel Hernández, que quiere una explicación cabal de por qué murió después que la policía le aplicó una descarga de Taser en el 2013.
Las cámaras son muy valiosas en confrontaciones violentas. El departamento de policía podrá responder rápidamente preguntas críticas: ¿qué causó que la policía parara a alguien? ¿Qué provocó la confrontación? ¿Quién disparó primero?
Aunque la mayoría de los agentes de policía tienen una conducta profesional, en muchas comunidades de minorías hay una extendida percepción de que los policías abusan de su autoridad, y es imperativo que los jefes de policía encaren esa percepción y la realidad de que hay agentes que infringen las reglas. Salir en cámara debe poner fin a esa conducta.
El uso de una cámara personal de video, colocada en el pecho de un policía o integrada en sus gafas, puede exonerar o implicar a los agentes que afrontan esas acusaciones.
¿Por qué es tan importante? Solo hay que observar lo que pasó en Ferguson, Missouri. Si se hubiera podido decidir con rapidez por qué una parada policial terminó en la muerte del joven desarmado Michael Brown, quizá se habrían evitado los disturbios civiles que siguieron. Las cámaras también pueden desestimar demandas frívolas, rechazar acusaciones sin fundamento de brutalidad policial o dar base a esos cargos. Las cámaras montadas en un establecimiento de Miami Gardens revelaron la conducta poco profesional y acosadora de agentes de policía contra vecinos.
Al uso de las cámaras se oponen sindicatos locales de policía, que dicen que serán una distracción. ¿De qué? ¿De llegar a la verdad? En la pequeña ciudad de Rialto, California, donde los agentes están equipados con cámaras, las quejas del público contra los policías bajaron el 88 por ciento, y el uso de fuerza por los agentes bajó el 60 por ciento.
El alcalde del condado Miami-Dade, Carlos Giménez, tiene razón al querer equipar a los policías con cámaras, y la comisión debe respaldarlo.
El jefe de policía de Miami Beach, Dan Oates, dice que las cámaras son el futuro, la evolución inevitable de la policía. Está en lo cierto. Hay cámaras por todas partes; ¿por qué no deben llevarlas los encargados de nuestra seguridad?
Las cámaras para la policía son tan nuevas que aún no tienen normas nacionales. ¿Las imágenes se deben divulgar al público enseguida? ¿El video es aceptable en un tribunal? ¿Cuándo se deben apagar las cámaras? ¿Y quiénes preservarán, revisarán y protegerán los videos? Aún hay que determinar métodos y regulaciones. El jefe Oates podría ser un líder en ese frente.
La transparencia y la claridad tienen un precio, es cierto. Pero los contribuyentes no deben negarse a pagarlo, porque es un dinero bien gastado.
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de septiembre de 2014, 8:00 a. m. with the headline "EN NUESTRA OPINION: Cámaras para la policía."