Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Masacre en Maryland afecta al Sur de la Florida

Rob Hiaasen, editor y columnista del Capital Gazette, fue una de las víctimas de la matanza.
Rob Hiaasen, editor y columnista del Capital Gazette, fue una de las víctimas de la matanza. NYT

La matanza cometida el jueves en el periódico Capital Gazette, en Annapolis, Maryland, ha sido un golpe devastador.

Entre las cinco personas asesinadas en la sala de redacción del Gazette estaba Rob Hiaasen, de 59 años, el entrañable hermano de Carl Hiaasen, columnista del Herald y exitoso autor. Rob se crió con su hermano en Fort Lauderdale. Era veterano del Palm Beach Post y trabajaba en el Gazette desde el 2010, cuando lo contrataron como director adjunto del periódico. También era columnista.

Los Hiaasen son parte de una familia periodística. Otros miembros han sido empleados por el Herald.

Las autoridades de Maryland dijeron que al parecer, el autor de la masacre tenía viejas diferencias con el periódico. La policía lo identificó el mismo jueves: Jarrod Ramos. Y dijo que Ramos llevó una escopeta y contenedores de humo a la redacción del Gazette y abrió fuego contra el personal.

La nación ha visto cosas así antes y, lamentablemente, las volverá a ver. Y de nuevo preguntamos: ¿cómo el autor de la matanza consiguió el arma? ¿Tenía una enfermedad mental? ¿Cuál fue exactamente su motivo? Todos sabemos cuáles son las preguntas.

Pero esto es lo diferente: el odio a los medios noticiosos, de los cuales los que son responsables dicen verdades incómodas y cuestionan la autoridad. Sin embargo, se critica a los periodistas como enemigos del pueblo, para usar las execrables palabras del presidente Trump. Los medios tradicionales difunden “noticias falsas”, dicen los confundidos. Y algunos exhortan a atacar a la prensa. Una camiseta tenía un cartel que decía: “Soga. Árbol. Periodista. Se requiere ensamblaje”.

El jueves pasado, el nacionalista, supremacista blanco y provocador Milo Yiannopoulos dijo que solo estaba bromeando cuando habló a principios de la semana sobre “abatir a tiros a periodistas”.

Pero lo dijo, y eso no es ninguna broma. Las autoridades aún podrían encontrar una relación de causa y efecto entre la “sugerencia” de Yiannopoulos y lo que Ramos hizo presuntamente. O tal vez no. De cualquier forma, el hedor de la hostilidad hacia los medios está en el aire desde hace tiempo.

“Fue un ataque dirigido”, dijo el teniente Ryan Frashure, portavoz de la policía del condado de Anne Arundel, hablando el jueves por la noche sobre el tiroteo. Ramos “entró allí para matar a personas”. Y avanzó por el primer piso del Capital Gazette, escogiendo a sus víctimas.

“Esta persona buscaba editores; y hubo editores muertos”, dijo la redactora Selene San Felice a Anderson Cooper en CNN, horas después del ataque.

Y este año, de nuevo, la tragedia afecta al Sur de la Florida.

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