Editorial

Es hora de que Maduro renuncie

Cientos de miles de venezolanos salieron a protestar contra el régimen de Nicolás Maduro en varios países, incluyendo esta manifestación el miércoles frente a la Embajada de Venezuela en Ciudad de Guatemala.
Cientos de miles de venezolanos salieron a protestar contra el régimen de Nicolás Maduro en varios países, incluyendo esta manifestación el miércoles frente a la Embajada de Venezuela en Ciudad de Guatemala. AFP/Getty Images

Ha llegado el momento de que los venezolanos se liberen.

Los venezolanos acaban de comenzar un proceso irreversible que debe terminar con la salida del ilegítimo y desprestigiado gobernante Nicolás Maduro.

La valiente acción tomada por el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, de jurar como presidente interino amparado en la Constitución de Venezuela, marca el comienzo de la ruta a seguir para lograr una transición de gobierno y reemplazar el régimen chavista de Maduro. Este es el momento.

Ahora como nunca la comunidad internacional debe acompañar y apoyar al presidente interino Guaidó, a los miembros de la Asamblea —el único órgano legítimo electo democráticamente en Venezuela— y por sobre todo al pueblo venezolano en lo que será una ardua campaña para recuperar la democracia.

La rápida decisión de Estados Unidos de reconocer al presidente interino es un paso importante para seguir aumentando la presión internacional, ya que al poco tiempo del anuncio de la Casa Blanca se le unieron Brasil, Canadá, y el resto de los países del Grupo de Lima: Chile, Argentina, Paraguay, Colombia, Perú, Ecuador, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá y Perú. Con una notable excepción: México. Esta posición es una vergüenza.

Es una lástima que este país bajo el liderazgo del nuevo presidente Andrés Manuel López Obrador use el pretexto de no interferencia en asuntos internos de otros países para no defender los valores democráticos de la región. Muy diferente al papel decisivo en defensa de la democracia que han tomado Iván Duque (Colombia), Sebastián Piñera (Chile), Jair Bolsonaro (Brasil), Mauricio Macri (Argentina) y Mario Abdo Benítez (Paraguay), quienes no han dudado en mostrar su compromiso con la recuperación de la democracia venezolana.

No hay duda que Maduro esta cada vez más aislado internacionalmente, y está claro que los millones de venezolanos que salieron el miércoles 23 de enero a las calles de su país y en todo el mundo quieren un cambio y un regreso a la democracia.

Hoy día Maduro lidera un régimen marcado por la corrupción, acusaciones de narcotráfico, manipulación de las elecciones, además de perseguir, encarcelar y torturar a líderes opositores. No sorprende que el Tribunal Supremo, controlado por el chavismo, amenazó con arrestar a Guaidó y a diputados de la oposición.

Bajo el gobierno de Maduro, Venezuela está pasando por una de las crisis económicas más profunda de su historia. La hiperflación está devorando al país y llegará a por lo menos 10,000,000 por ciento este año, según el FMI. Los precios suben diariamente, y el salario mínimo apenas alcanza para comprar dos kilos de carne. A raíz de esta crisis humanitaria, más de 2.5 millones de venezolanos han abandonado su nación en busca de un mejor futuro en los países vecinos.

La promesa de bienestar que vendió el fallecido Hugo Chavez con su supuesta “revolución del siglo XXI”, y que en algún momento logró convencer a millones, terminó siendo un fraude, y su heredero político simplemente ha confirmado con sus acciones y mala gestión gubernamental el fracaso histórico del movimiento chavista.

Lo que pasa en Venezuela tiene un impacto más allá de sus fronteras y ha afectado seriamente a América Latina y a nosotros aquí Miami. Miles de venezolanos están radicados en el sur de la Florida y en los últimos años ese número ha seguido creciendo. Lograr la estabilización de Venezuela es ayudar a los venezolanos que viven en Estados Unidos.

Es por eso que vale destacar la gestión del senador Marco Rubio, republicano de la Florida, quien ha denunciado las atrocidades del régimen madurista y ha liderado la implementación de sanciones en contra de decenas de funcionarios de algo rango del gobierno venezolano, Maduro y su esposa incluidos. Rubio ha sido un campeón para los venezolanos y un enemigo fiel de Maduro.

El mensaje que queremos enviar es claro: en este momento los venezolanos no están solos y cuentan con aliados importantes para poder lograr el cambio de gobierno que ellos desean. No caigan en un abismo de 60 años como los cubanos con los hermanos Castro.

Ese compromiso fue reafirmado el miércoles cuando el presidente Trump dijo que todas las opciones “están sobre la mesa” y advirtió que Maduro debe buscar una salida pacífica a la crisis, ya que de lo contrario “no tendría futuro”.

El vicepresidente Mike Pence también fue enfático en una carta en apoyo a los venezolanos publicada el martes: “Por el bien de nuestros propios intereses, y por el bien del pueblo venezolano, los Estados Unidos no se mantendrán al margen mientras Venezuela se derrumba”.

Es hora de que Maduro renuncie. No le queda otra opción. Millones de venezolanos, encabezados por el presidente interino Juan Guaidó, se lo hicieron saber el pasado 23 de enero, fecha histórica en donde otra vez se volvieron a plantar las semillas de la esperanza democrática de Venezuela.

Los venezolanos en las calles tienen que empujar el cambio —y salvar a su país. No hay otro remedio.

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