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Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Un estancamiento peligroso


El gobernador de la Florida, Rick Scott, anunció que presentaría una demanda contra el gobierno federal. Scott se opone a la expansión del Medicaid.
El gobernador de la Florida, Rick Scott, anunció que presentaría una demanda contra el gobierno federal. Scott se opone a la expansión del Medicaid. AP

La Legislatura de la Florida inicia un período de sesiones extra el lunes con un estancamiento: la Cámara no muestra disposición a ceder en su postura contra la expansión del Medicaid, y el gobernador Rick Scott se opone aún más.

Solo el Senado ha abordado el dilema del presupuesto estatal con un enfoque creativo. La Cámara, dirigida por su presidente Andy Gardiner, propone una solución de libre mercado que permitiría a unos 850,000 floridanos sin seguro tener Medicaid, todo financiado por el gobierno federal.

La falta de disposición del presidente de la Cámara, Steve Crisafulli, y sus colegas de aceptar la solución del Senado, y la obstinada oposición del gobernador Scott, lanzan una sombra de pesimismo sobre el período especial de sesiones aun antes de su comienzo.

La semana pasada, el Senado trató de aplacar al gobernador y a los críticos de la Cámara como el director de presupuesto, Richard Corcoran, enmendando la propuesta original. Los nuevos beneficiarios quedarían bajo un plan de mercado privado el 1 de enero, sin inscribirse en el Medicaid. Se darían vales a los que no tienen seguro para comprar una póliza en un mercado de seguros.

Aun cuando es un plan más conservador que se aleja del Obamacare, no fue a ninguna parte. Corcoran se negó rotundamente, y lo mismo hizo Scott.

La negativa tendría al menos un ápice de sentido si tuvieran una opción viable que le diera a la Florida acceso al dinero federal, como haría la expansión del Medicaid ($50,000 millones en una década), y si otorga más beneficios médicos al millón de floridanos que no tienen cobertura.

Pero ni Corcoran y sus aliados, ni el gobernador, tienen una visión alternativa mediante la cual la Florida deje de ser uno de los peores estados del país en cantidad de personas sin seguro.

Sin esa alternativa, será difícil balancear el presupuesto de la Florida y hacer todo lo que Scott prometió y los floridanos esperan, como un alivio fiscal cuando haya un superávit en el presupuesto.

La prioridad en la Florida no debería ser la política partidista, sino el bienestar de los residentes, manteniendo abiertas las puertas del Jackson Memorial y de los demás hospitales públicos en el estado a todos sin tener que operar con un déficit.

La postura de Scott es difícil de entender porque hay una solución perfectamente aceptable —el plan del Senado— pero se niega a aceptarla por razones políticas.

Desde 1992 el estado no tenía a la vista un desastre presupuestariao tan cerca del fin del año fiscal, el 30 de junio. Con una Legislatura controlada por su partido, el gobernador republicano comparte responsabilidad por esta difícil situación. Pero en vez de buscar una solución, ha ordenado a las agencias estatales que se preparen para un posible cierre del gobierno.

En un momento de crisis, el gobernador del tercer mayor estado del país debe ofrecer algo mejor que una vía al fracaso.

Esta historia fue publicada originalmente el 30 de mayo de 2015, 1:45 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Un estancamiento peligroso."

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