Editorial

Miami-Dade necesita que todos sus residentes sean contados en el censo

“Está en la Constitución, todos contamos”, dice la pancarta de este manifestante, durante una protesta el martes ante la Corte Suprema de Justicia en Washington.
“Está en la Constitución, todos contamos”, dice la pancarta de este manifestante, durante una protesta el martes ante la Corte Suprema de Justicia en Washington. Getty Images

El martes la Corte Suprema de Justicia empezó a evaluar un tema controversial: si la administración de Trump puede agregar al formulario del censo de 2020 una pregunta acerca del estatus de la ciudadanía de las personas. Los funcionarios del Condado Miami-Dade esperan que la corte rechace esta pretensión.

Los líderes condales tienen razón de estar preocupados, ya que la salud financiera de nuestra comunidad está en juego.

La pregunta de ciudadanía en el formulario del censo puede tener el efecto de robarnos valiosos fondos. Para obtener la financiación adecuada que merece Miami-Dade, se debe contar a cada residente, una propuesta a veces delicada en las comunidades que tienen muchos inmigrantes y refugiados.

Ya los funcionarios de la Oficina del Censo han dicho que incluir la pregunta de ciudadanía podría atemorizar al 5.8 por ciento de los hogares que incluyen a alguien que no es ciudadano.

El número es probablemente mayor en comunidades como la nuestra, y especialmente en estos tiempos de turbulencia generada por las políticas migratorias.

Por nuestro bien, esperamos que los magistrados estén de acuerdo con los tres tribunales inferiores que han fallado en contra de añadir tal pregunta, lo que sin duda resultaría en que muchos inmigrantes no llenen los formularios.

Los líderes de Miami-Dade están enviando un fuerte mensaje para instar a los residentes a no dejar que el temor a una encuesta del gobierno les impida participar en el censo de 2020.

“Uno de los mensajes que estaremos promocionando durante el próximo año y medio es la importancia de ser contados”, dijo el comisionado de Miami-Dade, Esteban “Steve” Bovo Jr., presidente de un grupo especial del condado que promueve la participación en el censo. “Si te importa el tráfico, si te importa la salud, la educación. Si te preocupa la vivienda, es importante que nos comuniquemos con cada segmento de nuestra población y permitamos que sean contados”.

En términos generales: cuanto más gente tenemos, más dinero recibiremos. Pero hay que contar a todos los residentes.

El gobierno en Washington utiliza el conteo de la población para determinar muchas cosas, especialmente el gasto y la representación federal en el Congreso. La Constitución de Estados Unidos exige que cada 10 años el gobierno cuente a todas las personas que viven en el país, incluidos los bebés, niños y adultos.

Grandes cantidades de dinero cuelgan en la balanza. De acuerdo con las estadísticas de la Oficina del Censo de Estados Unidos del año 2017, la Florida recibe anualmente $29,300 millones en fondos federales para programas como Head Start (salud), planificación y construcción de carreteras, viviendas de la Sección 8, Medicaid y Medicare, el Programa de Asistencia de Nutrición Suplementaria, subvenciones Pell para universidades, y programas nacionales de almuerzos escolares.

El conteo del censo también ayuda a asignar fondos y subvenciones a los estados, condados y municipios.

Bovo dijo en una reciente conferencia de prensa que “en todos los vecindarios y rincones de nuestro condado, todos debemos convertirnos en agentes para aumentar la conciencia pública sobre cómo la participación en el Censo afecta la prosperidad futura del condado”.

La Corte Suprema debe reconocer y evitar que la pregunta del estatus de la ciudadanía sea incluida en el formulario del Censo, ya que esta indagación tendrá un efecto intimidatorio no solo entre los residentes de la Florida sino entre todos los pobladores de Estados Unidos.

  Comentarios