Editorial

¿Está Venezuela cerca de recuperar su democracia?

El presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó (izq.) y el ex preso político Leopoldo López hablan con partidiarios el martes en Caracas.
El presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó (izq.) y el ex preso político Leopoldo López hablan con partidiarios el martes en Caracas. AFP/Getty Images

El martes en la mañana los venezolanos y defensores de la democracia en la región se levantaron con una noticia alentadora: el presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, anunciaba el comienzo de la “Operación Libertad”, un esfuerzo de los opositores para restaurar la democracia en el país sudamericano, un cambio que realmente se merece esta nación.

Pero en la tarde, el representante del régimen de Nicolás Maduro ante la ONU, Samuel Moncada, dijo que el intento de quitar al ilegítimo de Maduro, había sido derrotado. Moncada culpó a los presidentes de Colombia y Estados Unidos, y al senador de Florida, Marco Rubio, por lo que él catalogó de “golpe de Estado”, el cual Maduro ha estado esperando, dijo.

Estados Unidos ha rechazado esta interpretación de los hechos. Aún más importante fue la revelación hecha por el secretario de Estado, Mike Pompeo, quien dijo que Rusia había prohibido la salida de Maduro de Venezuela, quien aparentemente tenía todo preparado para abandonar el país.

Este ejemplo de la supuesta intervención de Vladimir Putin en los asuntos venezolanos, y su postura de enfrentarse a Estados Unidos, hace que preguntemos si Venezuela será en nuevo escenario de una nueva “Guerra Fría” entre Rusia y EEUU. ¿Nos estamos acercando a una situación similar a la Crisis de los Misiles de 1962 en Cuba? En este caso no hay armas nucleares de por medio, pero empieza a crecer la tensión entre estos grandes rivales. Esperemos que no sea así.

Al principio de los sucesos en Venezuela, la imagen y el mensaje fueron poderosos: Guaidó estaba rodeado de miembros de las fuerzas armadas, transmitía su mensaje desde la Base Aérea La Carlota en Caracas y lo acompañaba Leopoldo López, el preso político más importante del país y quien había sido liberado gracias a un indulto del presidente interino apoyado por soldados aliados.

La decisión de lanzar la “Operación Libertad” tenía la intención de abrir la puerta al regreso de la democracia a Venezuela. Esta valiente y desafiante maniobra tenía el objetivo de iniciar el cese de la usurpación del poder por parte del régimen de Maduro, uno de los tres puntos principales de la agenda política de Guaidó, junto al establecimiento de un gobierno de transición y la organización de elecciones libres.

La reacción del pueblo venezolano fue positiva y miles de personas salieron a las calles en decenas de ciudades en apoyo de Guaidó y los militares involucrados en este levantamiento cívico-militar.

Desde un principio, el presidente interino ha resaltado el papel fundamental que deben jugar las fuerzas armadas para garantizar el cumplimiento de la Constitución y lograr restaurar el sistema democrático que con el pasar de los años fue destruido por las maniobras autocráticas del chavismo.

La posibilidad de recuperar ese pasado demócrata glorioso de Venezuela sería bienvenido en la región. Tan pronto se anunció el alzamiento, mensajes de apoyo fueron enviados por los líderes de Colombia, Argentina, Chile, Brasil, Paraguay y Estados Unidos, entre otros países. El presidente Donald Trump tuiteó, “estamos con el pueblo de Venezuela”. También Rubio y el otro senador de la Florida, Rick Scott, expresaron su apoyo a la “Operación Libertad”.

Guaidó ha sido reconocido por medio centenar de naciones como el presidente interino legítimo de Venezuela, y han apoyado las gestiones de la Asamblea Nacional para hacer que se cumpla la Constitución e impulsar el regreso de la democracia a Venezuela.

La gran mayoría de la comunidad internacional ha sido enfática en declarar que Maduro fue reelecto en un proceso electoral fraudulento y sin ningún tipo de legitimidad. Su gobierno ha causado la peor crisis humanitaria de la historia moderna del país.

Es por eso que este levantamiento cívico-militar tenía la intención de cumplir los derechos especificados en la carta magna venezolana y que el régimen de Maduro ha violado claramente. No se puede hablar de que esto fue un golpe de Estado, como dicen los oficialistas, ya que ellos mismos se han encargado de instaurar un régimen dictatorial. Estamos hablando de un intento por recuperar el hilo constitucional.

No sabemos todavía cuál será el resultado final de la “Operación Libertad”. Pero de algo si estamos seguro, los venezolanos están enfrascados en una lucha importante por intentar recuperar su democracia, que fue un ejemplo para América Latina y el mundo por 40 años. Pero la posible intervención rusa, podría complicar y sabotear este noble objetivo.

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