EN NUESTRA OPINIÓN: Miami-Dade en defensa de la inmigración
La Comisión de Miami-Dade tomó el martes pasado una medida solidaria con los inmigrantes sin papeles al apoyar una expansión de la acción ejecutiva del presidente Barack Obama sobre inmigración.
Según explica el artículo Comisión de Miami-Dade brinda su apoyo a los indocumentados, de Sergio N. Cándido [el Nuevo Herald, 3 de junio], el Presidente promulgó en junio del 2012 una orden ejecutiva que da dos años de residencia legal en el país a indocumentados que entraron en Estados Unidos antes del 2007 con menos de 16 años de edad. En noviembre del 2014, Obama extendió la protección de su acción ejecutiva a los jóvenes que entraron en el país antes del 2010 y extendió el permiso de residencia a tres años. Las personas con hijos ciudadanos o residentes legales de Estados Unidos también quedaban protegidas de la deportación.
Pero el alivio migratorio de Obama se encuentra estancado después que Texas inició una demanda contra el gobierno federal, secundada por otros 25 estados, para eliminar la protección de las órdenes ejecutivas. La Florida es uno de los estados que demandó al gobierno federal.
La Comisión de Miami-Dade no solamente apoyó la orden ejecutiva de Obama, sino que además exigió a Pam Bondi, fiscal general de la Florida, que retire al estado de la demanda contra la protección migratoria.
De esa manera, Miami-Dade ha dado un paso decisivo en defensa de una parte considerable de su población. Está defendiendo a personas que han llegado aquí empujadas por circunstancias difíciles de la vida, la gran mayoría con el deseo de trabajar y labrarse una existencia mejor para ellos y sus familias. Muchas de esas personas realizan labores arduas que no requieren un título universitario, pero que son tan necesarias como cualquier otra profesión: construyen o mantienen nuestras casas, recogen los vegetales que comemos, nos sirven en restaurantes. Para muchos de ellos, especialmente los que vinieron de corta edad, esta es su patria.
La protección otorgada por las órdenes ejecutivas de Obama llena un vacío causado por la inacción del Congreso y por el oportunismo de muchos legisladores que piensan en los votos antes que en la gente. Sin embargo, es una medida temporal. La Comisión de Miami-Dade adoptó una medida congruente con una región de inmigrantes como la nuestra, pero la verdadera solución será una reforma integral del sistema migratorio que decida con equidad y humanismo la concesión de la residencia y a la vez proteja mejor nuestras fronteras. Esa es la tarea que está pendiente en el Congreso federal.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de junio de 2015, 2:00 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Miami-Dade en defensa de la inmigración."