Editorial

La selección del presidente de MDC está dañando la reputación de DeSantis

Miami Herald

El gobernador Ron DeSantis necesita intervenir y comportarse como una persona madura antes de que la Junta Directiva del Miami Dade College se reúna este jueves para dar otro golpe al proceso de selección del nuevo presidente para la institución.

Los miembros que él designó para la junta han innecesariamente convertido esta selección en la búsqueda presidencial más controvertida en la historia de la universidad. A menos que DeSantis realmente tenga la intención de que ocurran cosas negativas: que la reputación de este gran ejemplo de institución educativa quede manchada; que la oficina del presidente sea un adorno para recompensar inmerecidamente a un político de profesión; o que su legado se vea dañado al lastimar una de las instituciones más prestigiosas y únicas del estado. De lo contrario, debe dejar claro a esta junta, antes del jueves, que sus acciones son totalmente inaceptables.

El mes pasado, la mayoría de la junta detuvo bruscamente la búsqueda que ya llevaba meses de un nuevo presidente para reemplazar al respetado y admirado líder Eduardo J. Padrón, cuyo último día en el trabajo es este viernes.

En lugar de aprobar uno de los cuatro candidatos examinados por un comité de búsqueda formado por líderes comunitarios comprometidos a mantener el histórico récord de excelencia académica de MDC, la junta votó 6-1 para hundir todo y empezar de nuevo. Fue un completo abandono de sus responsabilidades

Como resultado, el sindicato de profesores está demandando a la junta, acusando a la universidad de violar su propia constitución y exigiendo a la junta completar el “proceso de búsqueda presidencial establecido”; una campaña de petición también está en marcha para mantener el proceso original. Los miembros del comité de búsqueda están muy molestos, y tienen todo el derecho a estarlo. La decisión de los fideicomisarios básicamente les indicó que habían perdido el tiempo. Hablando de pérdida de tiempo, la agencia contratada para ayudar a buscar candidatos le cobró a MDC $168,000 y ha dimitido.

Los líderes políticos de la comunidad también están dando su opinión, incluyendo a los alcaldes de Miami-Dade, Miami Beach y Coral Gables, quienes han escrito una carta a la directora del Herald exigiendo una solución rápida a este drama.

Un fideicomisario que ha estado compartiendo su opinión, Marcell Felipe, ha defendido la decisión de los fideicomisarios y publicó videos en su página de Facebook explicando por qué no está contento. Él cree que una de los candidatos internos estaba siendo beneficiada: la vicepresidenta ejecutiva y provost Lenore Rodicio. Aunque es la única candidata seleccionada por el comité de búsqueda que permanece en la contienda, Felipe obviamente no quiere ella que sea la próxima presidenta de MDC.

Pero estamos consternados por la campaña de ataques personales que Felipe ha llevado a cabo en contra de Rodicio en los medios de comunicación. Ha revivido un rumor gastado que se ha regado en los medios de comunicación en español que insinúan que Rodicio, al estar a cargo del Confucius Institute de MDC, es por lo tanto una comunista. Felipe no solo se insulta a sí mismo sino que hace lo mismo con Rodicio. Para que que quede constancia, Rodicio es hija de exiliados cubanos y republicana. El Confucius Institute es uno de los muchos institutos de MDC que ofrecen oportunidades a los estudiantes de estudiar idiomas en el extranjero.

Felipe tiene aliados en el junta. Por lo menos, DeSantis debe decirle a su representante que detenga inmediatamente este comportamiento no profesional.

Felipe y la Junta Editorial de este diario están de acuerdo en una cosa: nosotros también pensamos que están tratando de beneficiar a un candidato. Desafortunadamente, la intención previa de los fideicomisarios de reducir los estrictos requisitos para seleccionar al presidente de MDC parecía sospechosamente un intento de instalar en la presidencia a un amigo político, en lugar de alguien experimentado en el área de educación superior y administración. El mes pasado, trataron de reducir los requisitos para los nuevos candidatos, como eliminar la necesidad de que tengan un doctorado o experiencia previa en la educación universitaria. Estos supuestos requisitos son perfectos para algún legislador partidista estatal que pronto abandonará su cargo y pronto necesitará un lugar donde trabajar.

Pero esta actitud probablemente será muy perjudicial para una institución tan querida que durante 60 años ha ofrecido, independientemente de las tendencias políticas, la preparación académica para que muchos puedan lanzar sus carreras y rehacer sus vidas. Las personas oriundas de Miami, los nuevos residentes, los que buscan empleo, los recién llegados y los graduados de secundaria se han beneficiado de este noble objetivo.

Es este enfoque en la educación para todos, ofrecida con un gran corazón y una mentalidad abierta, que le ha ganado el respeto y admiración nacional a MDC, gracias al trabajo de Padrón y de los presidentes que lo precedieron.

El gobernador, quien nombró a la mayoría de los miembros de la junta, debe dejar claro que no aprueba estas tácticas. Esto le están costando a la institución mucho más que dinero.

El prestigio y la reputación de la universidad también están en riesgo.

Los fideicomisarios del MDC ya tienen un candidato estelar en Rodicio. Como vicepresidenta ejecutiva y provost de MDC ha demostrado tener la experiencia académica y administrativa que necesita esta universidad. No hay necesidad de que los fideicomisarios busquen más candidatos.

DeSantis debe insistir que este proceso de selección no puede ser secuestrado por intereses particulares. Al fin y al cabo, los fideicomisarios que él nombró son los personajes más problemáticos en todo este asunto. En este momento, estas personas son un reflejo muy pobre del liderazgo del gobernador.

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