Editorial

Maurice Ferré luchó y trabajó por Miami hasta el final

El ex alcalde de Miami, Maurice Ferré en una foto de archivo de 2015.
El ex alcalde de Miami, Maurice Ferré en una foto de archivo de 2015. el Nuevo Herald

Esta es una verdad constante sobre el ex alcalde de Miami, Maurice Ferré, quien murió el jueves a los 84 años: él se preocupaba profundamente por su amado Miami y sus residentes.

Ferré nunca dejó de intentar mejorar su comunidad, nunca dejó de ser un servidor público, nunca dejó de apoyarla.

Ferré siempre tuvo la mejor opinión de Miami y de nosotros. Fue uno de los primeros, desde el estrado en el Ayuntamiento, en jactarse de que Miami podría estar en las “grandes ligas” de las ciudades del mundo. En el pasado, usaba términos como “la puerta de entrada a América del Sur”, y dijo que Miami estaba a punto de convertirse en una “ciudad de clase mundial”.

Y Miami se ha convertido en esa ciudad, impulsada, al principio, por Ferré.

En la reseña sobre su fallecimiento, el Miami Herald lo expresó de esta manera: “En sus 12 años, a menudo tumultuosos, como alcalde de Miami, de 1973 a 1985, Ferré puso en marcha una nueva visión de Miami, para aquel entonces una pequeña ciudad sureña que enfrentaba una segregación racial persistente, estaba diezmada por el éxodo de sus residentes a los suburbios y al borde de ser transformada en un centro internacional urbanizado gracias a la afluencia sin precedentes de refugiados cubanos”.

Hoy, Ferré podría no ser un nombre familiar para los millennials o los recién llegados, aunque ellos ahora viven en el Miami que él creó. Pero si vivías en Miami cuando la tienda por departamentos Burdines era el rey, Coconut Grove era el vecindario de moda y los refugiados de Cuba, Haití y Nicaragua tocaban la puerta, sabías que Ferré no necesitaba de presentación.

Nacido en Puerto Rico, Ferré fue el primer alcalde hispano de Miami y cumplió seis mandatos consecutivos de dos años. Después de su elección en 1973, Ferré rápidamente comenzó a abrirse camino para convertirse en uno de los políticos más importantes del moderno Miami.

Una persona elegante, Ferré hacía apariciones públicas en trajes de lino blanco a medida que promovía su visión metropolitana de la ciudad mientras viajaba por el país. Nacido de una rica familia puertorriqueña, se manejaba con clase, a menudo acompañado de su bella esposa, Mercedes, a su lado durante las campañas.

Pero Ferré pudo dejar a un lado su crianza privilegiada para hablar honestamente con los residentes pobres y vulnerables de la ciudad, quienes lo eligieron una y otra vez. Ferré fue uno de los primeros políticos en darse cuenta de que necesitabas un tercio de apoyo de cada una de las las comunidades étnicas de Miami, es decir, partes iguales de votantes anglos, negros e hispanos.

Ferré era un hombre que resistía los golpes fuertes que a veces te da la vida. Sobrevivió al colapso del imperio de la construcción creado por su familia, Maule Industries, y a las horribles muertes de su hijo menor, su nieto y nuera en un accidente aéreo de American Airlines en Colombia en 1995. Afligido, pero con determinación, voló a Cali para ayudar a los rescatistas a encontrar sus restos.

Ferré también sobrevivió a los reveses políticos. En 1983, durante una acalorada candidatura a la reelección, Ferré pensó que había enganchado el respaldo en aquel entonces del joven político Joe Carollo, a quien había ayudado a elegir a la Comisión de la Ciudad. Ferré convocó una conferencia de prensa para anunciar el apoyo de Carollo.

Pero en una traición al estilo de una obra de Shakespeare, Carollo denunció públicamente a Ferré, algo que tomó por sorpresa a los medios de comunicación locales.

Así era Ferré: siguió adelante, con elegancia, y fue reelegido alcalde de Miami por última vez.

Ferré volvió a la vida política en 1993, convirtiéndose en comisionado del condado Miami-Dade. Falló en sus intentos de convertirse en alcalde del condado en 1996 y nuevamente en alcalde de Miami en 2001. Afortunadamente, la necesidad de servir a su comunidad nunca lo abandonó.

Ferré fue un colaborador ocasional de la página de Opinión del Miami Herald, en donde presentaba de manera apasionada su visión acerca de un sistema de transporte público efectivo y la necesidad de desarrollar espacios verdes en la ciudad.

Al ex alcalde de Miami, Maurice Ferré, lo vamos a extrañar.

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