Trump está desquiciado y es peligroso, y por eso debe ser destituido | Editorial
Es hora de invocar la Enmienda 25. Es hora de que el presidente Donald Trump “se vaya a casa”. Exactamente las mismas palabras que él les dijo a los matones violentos y radicales que lo apoyan pase lo que pase; que se arrastraban sobre el Capitolio de Estados Unidos como arañas; que violaron las cámaras de la Cámara y el Senado; que se enfrentaron descaradamente a agentes policiales abrumados y mal preparados; que obligaron a los legisladores a refugiarse.
Pero esto es lo que el presidente dijo primero: “Conozco tu dolor. Sé que estás herido. Tuvimos una elección que nos fue robada. Fue una elección (que ganamos de forma) arrolladora y todo el mundo lo sabe, especialmente el otro lado”.
Luego dijo esto: “Esta fue una elección fraudulenta. Pero no podemos seguirle el juego a estas personas. Tenemos que tener paz. Así que vayan a casa. Los amamos. Ustedes son muy especiales”.
Destruirá nuestra democracia
Sus comentarios no fueron un simple mensaje tácito a su pandilla merodeadora. Este fue un grito de guerra a pleno pulmón.
Con sus palabras antiamericanas y sus actos antidemocráticos, Trump lideró esta insurrección tanto como si estuviera asaltando el Capitolio él mismo.
Este hombre indecente no era apto para cumplir sus funciones de presidente cuando fue elegido, y no es apto para servir ni siquiera las últimas dos semanas de su presidencia. Hemos visto de lo que es capaz: la repugnante llamada que le hizo al secretario de Estado de Georgia para buscar votos que no obtuvo; la presión que ejercicio sobre el vicepresidente Mike Pence para que tirara todas las elecciones a la basura.
No cabe duda de que el presidente está preparado para que sus secuaces destruyan todo a su alrededor y hagan estallar la democracia misma con el fin de mantenerse en el poder. Está tan decidido, tan desesperado y tan indiferente a cualquier otra cosa que no sea quedarse en la Oficina Oval.
Estados Unidos no puede esperar, con miedo y conteniendo el aliento, para ver qué abominación vendrá durante las próximas dos semanas.
Lo que iba a ser un día histórico en el Congreso, una votación de una sesión conjunta del Congreso para afirmar la elección del presidente electo Joe Biden y la vicepresidenta electa Kamala Harris, se convirtió en una insurrección política y el primer asalto al Capitolio desde la Guerra de 1812.
Para darle crédito, Pence, que ha sido un buen soldado de Trump durante cuatro años, se había negado anteriormente a rechazar los resultados de las elecciones como ordenó Trump, algo que el vicepresidente no puede hacer de todos modos. Ahora Pence debe dar otro paso más audaz. Él, junto con el Gabinete, debe invocar la Enmienda 25.
Decimos esto sin una pizca de reticencia. Decimos esto sabiendo que no es un proceso sencillo.
Un hombre peligroso
Para preservar nuestra democracia incluso durante las próximas dos semanas, pedimos que Trump sea destituido de su cargo. Ha perdido todo sentido de la realidad y se está deleitando con ella. Puso a los estadounidenses en peligro. Cuatro personas murieron en el caos, tres por emergencias médicas. Una mujer que estaba en la turba dentro del Capitolio recibió un disparo y luego murió. Creemos que esto solo aumentará el gusto del presidente por las acciones violentas.
La enmienda faculta al vicepresidente y al gabinete para declarar a un presidente “incapacitado”: “Siempre que el vicepresidente y la mayoría de los funcionarios principales de los departamentos ejecutivos o de cualquier otro organismo que el Congreso pueda establecer por ley, transmita al presidente pro tempore del Senado y el Presidente de la Cámara de Representantes su declaración escrita de que el Presidente no puede ejercer los poderes y deberes de su cargo, el Vicepresidente asumirá inmediatamente los poderes y deberes del cargo como Presidente en funciones”.
De hecho el jueves, la presidenta del Congreso, Nancy Pelosi (D-California) y el líder de la Minoría en el Senado, Charles Schumer (D-Nueva York) hicieron un claro llamado para que las autoridades del ejecutivo invocaran la Enmienda 25 para destituir al presidente. Incluso advirtieron que si el Gabinete y el vicepresidente no lo hacían, ellos estaban preparados para comenzar el procedimiento de enjuiciamiento en el Congreso.
Este presidente está incapacitado.
Este presidente no puede cumplir con los poderes y deberes de su cargo, y desde que perdió las elecciones del 3 de noviembre de 2020 no ha estado dispuesto a hacerlo.
Este presidente es un hombre loco y peligroso.
Debe ser destituido.
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de enero de 2021, 6:00 a. m..