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Es muy temprano para que DeSantis declare que el COVID fue derrotado | Editorial

Una mujer recibe la vacuna de Johnson & Johnson en un punto de vacunación temporal que fue instalada en la playa a la altura de la calle 16, en Miami Beach, el domingo 2 de mayo de 2021.
Una mujer recibe la vacuna de Johnson & Johnson en un punto de vacunación temporal que fue instalada en la playa a la altura de la calle 16, en Miami Beach, el domingo 2 de mayo de 2021. dsantiago@miamiherald.com

El gobernador Ron DeSantis, que calificó su decisión “basado en pruebas” y a favor de la ciencia, firmó el pasado lunes una nueva ley y una orden ejecutiva que neutralizará los esfuerzos de las ciudades y condados para contener la propagación del coronavirus.

En una declaración prematura de victoria contra la pandemia, DeSantis ató las manos de Miami Beach mientras se prepara para albergar multitudes durante el fin de semana del Día de la Recordación (Memorial Day) y del Condado Miami-Dade mientras continúa lidiando con algunas de las tasas más altas de infección en el estado y niveles de vacunación persistentemente bajo entre los residentes negros.

DeSantis justificó su decisión basándose en el progreso de la Florida en materia de vacunaciones. Hasta el lunes, el 42% de los floridanos había recibido al menos una dosis de la vacuna y el 30% había recibido ambas, según el rastreador de vacunas del New York Times. Estas cifras están detrás del promedio nacional del 44% de estadounidenses que han recibido al menos una dosis y lejos de lo que necesitamos para alcanzar la inmunidad colectiva (si es que alguna vez lo hacemos, dado el gran número de estadounidenses que todavía dudan sobre la vacuna).

No hay regreso a la normalidad

Ciertamente, hemos logrado grandes avances en la vacunación de personas y la reducción de infecciones, pero la conferencia de prensa de DeSantis en San Petersburgo no parecía estar ocurriendo en un estado que el pasado jueves registró 4,504 nuevos casos de COVID-19 y 73 fallecimientos.

La orden ejecutiva de DeSantis anula las órdenes de emergencia implementadas por los gobiernos locales, como los mandatos para el uso obligatorio de mascarillas. También promulgó el Proyecto de Ley del Senado de 2006, que prohíbe a las empresas exigir pruebas de vacunación, limita los poderes de emergencia de los gobiernos locales y le da al gobernador la capacidad de invalidar una orden de emergencia local.

Estos esfuerzos son un insulto para cualquiera que esté trabajando para volver a la normalidad de manera segura, ya sea un gobierno o una línea de cruceros que intenta garantizar a los clientes que en sus barcos están a salvo. A pesar de la afirmación de DeSantis de que está siguiendo criterios científicos, esto va en contra de la mayoría de los expertos que advierten que el uso de máscaras sigue siendo necesario en muchas situaciones, incluso cuando las personas se vacunan.

Esta es otra toma de poder de parte de un gobernador y una Legislatura que imponen su enfoque ideológico en la lucha contra el coronavirus. Parecen más preocupados por permitir que las personas que están en contra de las máscaras y los negacionistas del virus tengan su “libertad personal” que proteger la salud de la mayoría de los floridanos. Si tan solo dedicaran tanto esfuerzo a pedir a las personas que se pongan el tapabocas en lugar de facilitarles que no lo hagan.

Esto es irónico viniendo de los republicanos que valoran el poder de los gobiernos locales, la descentralización y la empresa privada.

Los riesgos de ‘Memorial Day’

Quizás la mayor ironía es que la orden ejecutiva que DeSantis anunció el lunes no cambiará muchas cosas porque el gobernador ha estado eliminando las restricciones locales durante meses, dejando a los condados y las ciudades poco margen de maniobra para combatir el coronavirus.

Aún así, los gobiernos locales habían estado trabajando dentro de los límites de lo que permite el estado. Ahora, gracias a la última medida del gobernador, Miami Beach no podrá cerrar negocios que no apliquen un mandato de uso de máscara para sus clientes y empleados. Con la reapertura de clubes populares y la expectativa de multitudes de visitantes que vengan al estado para el fin de semana del Día de la Recordación, todo lo que nos queda es la esperanza de que las empresas elijan hacer lo correcto.

Peor que quitarles a las comunidades el poder de enfrentar la pandemia de acuerdo con su situación particular (el brote del sur de Florida fue mucho peor que en las zonas rurales del estado, por ejemplo), es el mensaje que Ron DeSantis envía con su anuncio.

“El gobernador está enviando un mensaje a todos de que ya no tenemos que preocuparnos (por el virus)”, dijo el alcalde de Miami Beach, Dan Gelber, a la Junta Editorial del Miami Herald/el Nuevo Herald.

Por muy tentador que sea asumir que la pandemia ha terminado, todavía no llegamos allí y, dada la última orden del gobernador, probablemente no lo sea pronto.

Esta historia fue publicada originalmente el 7 de mayo de 2021, 9:43 a. m..

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