Madeleine Albright era una mujer valiente y con un gran coraje, y Miami se lo reconoció | Editorial
Sí, estamos seguros de que Madeleine Albright tenia un gran coraje, y por eso le dieron el nombre de “Madame Coj....”. Era un apodo apropiado para Albright, quien falleció el miércoles a los 84 años.
En su día, Albright fue conocida en todo el mundo por tener la habilidad de ser una diplomática práctica en nombre de Estados Unidos durante la administración del presidente Bill Clinton. Y era famosa por llevar a cabo su diplomacia armada con una extensa colección de hermosos prendedores, que enviaban sutiles mensajes diplomáticos durante sus reuniones con los líderes mundiales.
Pero para muchos exiliados cubanos de Miami, el mejor momento de Albright fue cuando se desempeñó como embajadora de Estados Unidos ante Naciones Unidas y enfrentó al gobierno comunista de Fidel Castro, y ahí es donde entran en juego su valentía (o coj....).
El 24 de febrero de 1996, dos pilotos de aviones caza cubanos derribaron dos aviones civiles desarmados procedentes de Miami sobre aguas internacionales entre Cuba y Florida. Una tercera avioneta Cessna pudo escapar.
Los tres Cessna formaban parte de una misión de Hermanos al Rescate, una organización que sobrevolaba el Estrecho de la Florida en busca de refugiados cubanos en botes y balsas para luego alertar a la Guardia Costera de Estados Unidos.
Cuatro pilotos cubanoamericanos murieron en el derribamiento, lo que provocó indignación en el sur de la Florida, ya que los exiliados exigieron que se presentaran cargos de asesinato contra los pilotos cubanos.
Cuando los funcionarios estadounidenses, y Albright, escucharon las transcripciones de los radios de los pilotos cubanos, oyeron cómo se jactaban de hacer estallar los coj.... de sus víctimas: Carlos Costa, Armando Alejandre, Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales.
Albright se puso lívida, y al hablar en la ONU denunció inmediatamente los asesinatos, diciendo su famosa frase: “Esto no son coj...., es cobardía”.
Ese día, llevó un pin de un pájaro azul con la cabeza hacia abajo, en señal de luto por los cuatro aviadores cubanoamericanos muertos en la tragedia. Fue una inteligente muestra de solidaridad con una comunidad que odiaba a Castro.
El comentario fue recibido con indignación por los diplomáticos de la ONU, en su mayoría hombres, pero Clinton elogió el arrojo de Albright.
Hablando del legado de Albright en CNN, Clinton dijo que Albright, una refugiada política de Checoslovaquia, “siempre odió a los gobiernos autoritarios”.
En Miami, nunca se acusó a nadie del asesinato de los cuatro aviadores cubanoamericanos.
Pero el acto de desafío de Albright hacia el gobierno cubano le hizo ganar el respeto de la comunidad.
En 2018, más de 20 años después del incidente, Albright visitó la Torre de la Libertad de Miami para un evento en honor a las víctimas de los Hermanos al Rescate, y una muestra de sus pines.
Albright fue recibida por sobrevivientes del derribamiento y familiares de los fallecidos.
Era una refugiada más, y la acogieron como a una de los suyos.