EN NUESTRA OPINIÓN: Peligra la riqueza ecológica en Virginia Key
Para muestra un botón basta. Este refrán bien describe el peor de los temores compartido entre los defensores ambientales y las autoridades de Key Biscayne ante el traslado de la feria naviera Boat Show International de Miami Beach a la cuenta del histórico Marine Stadium, en el hermoso paraje natural de Virginia Key bañado por aguas cristalinas del más virginal azul.
La construcción de muelles provisionales, argumentaron, ocasionaría un desequilibrio ecológico, pues los manglares –uno de los ecosistemas más productivos de la biósfera– pudieran ser demolidos, incidiendo negativamente en la viabilidad de la fauna silvestre, por ser esta una zona de refugio y alimentación. El gobierno municipal de Miami y la entidad propietaria de la exhibición de embarcaciones, la Asociación Nacional de Fabricantes Marinos, aseguraron la protección del entorno marino.
Recién iniciadas las obras para adaptar el terreno, un inspector ambiental del Condado Miami-Dade se aventuró al lugar e hizo un aterrador hallazgo: parte de la costa estaba casi desnuda de vegetación, y entre los verdosos escombros yacían mangles rojos y negros derribados, ilegalmente, por trabajadores de la Ciudad de Miami. En pie solo quedaban un árbol de uva de mar y parches de mangle negro.
El fragante error aviva las preocupaciones por el impacto ambiental de la colosal feria, imán de unos 100,000 entusiastas de la navegación cada año, en los humedales costeros con abundantes especies arbóreas, sistemas de control y barrera contra inundaciones e intrusión salina, control de la erosión del suelo, resguardo a la costa y filtro biológico.
Con el tema ambientalista en la palestra internacional y la elevación de los océanos al asecho de las costas del Estado del Sol, este incidente ensombrece la decisión del gobierno municipal de gastar hasta $16 millones en las reparaciones de 15 acres alrededor del estadio mediante una emisión de bonos.
La industria de botes, mantenimiento de embarcaciones y recreación marítima es de vital importancia para la economía del Sur de Florida, y merece el respaldo de la comunidad. Uno de los acontecimientos emblemáticos es precisamente el Miami International Boat Show. Empero, no podemos menoscabar el valor de zonas de reserva y de áreas verdes en lugares con desarrollo urbano acelerado simplemente por razones de índole financiera.
Privilegiado por su hábitat de valor ecológico y su ubicación geográfica en la encrucijada de tres parques marinos naturales y reservas de la biósfera –los Everglades, el Parque Nacional de Biscayne y el Santuario Nacional Marino de los Cayos– el Gran Miami ha de vigilar la conservación de los manglares y realizar estudios de impacto ambiental en aras de evitar que obras como la del Marine Stadium perjudiquen el equilibrio del ecosistema.
De los errores se aprende. Esperemos que este refrán guíe la ejecución y supervisión de los trabajos restantes en Virginia Key durante los meses venideros.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de julio de 2015, 2:00 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Peligra la riqueza ecológica en Virginia Key."