Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Editorial

Tras anulación de Roe v. Wade, republicanos en Florida podrían prohibir el aborto | Opinión

Ayslin Zuniga (izq.) e Isabella Blanco, ambas del sur de Miami, sostienen pancartas mientras asisten a una manifestación en contra de la prohibición del aborto, en Ives Estates Park en Miami, Florida, el sábado 14 de mayo de 2022. La manifestación se llevó a cabo en oposición del borrador de opinión filtrado de Corte Suprema de EEUUU que tiene como objetivo anular Roe v. Wade, eliminando el derecho constitucional de las mujeres al aborto.
Ayslin Zuniga (izq.) e Isabella Blanco, ambas del sur de Miami, sostienen pancartas mientras asisten a una manifestación en contra de la prohibición del aborto, en Ives Estates Park en Miami, Florida, el sábado 14 de mayo de 2022. La manifestación se llevó a cabo en oposición del borrador de opinión filtrado de Corte Suprema de EEUUU que tiene como objetivo anular Roe v. Wade, eliminando el derecho constitucional de las mujeres al aborto. mocner@miamiherald.com

El 24 de junio de 2022 marcó el final de una era de los derechos ampliados por los que se ha luchado por mucho tiempo; es el final de la capacidad de muchos estadounidenses de tomar decisiones profundamente personales, de ser tratados como adultos que pueden sopesar las consecuencias y la ética de un aborto.

La Corte Suprema de Estados Unidos anuló el viernes la decisión Roe v. Wade con una votación de 6-3, dejando el aborto en manos de las autoridades de cada estado. Y 26 de ellos ahora tienen certeza o probabilidad de prohibir los abortos, según el Instituto Guttmacher. Entre los que probablemente lo hagan está Florida, dice la organización de investigación que apoya los derechos reproductivos.

La corte ha desatado una minoría santurrona en estos estados para imponer su estrecha perspectiva de moralidad y autonomía física al resto de la población. Tener derecho a un aborto no significa que sea una decisión fácil, o que el estado lo apruebe, pero encuesta tras encuesta muestra que los floridanos quieren que esa decisión la tomen los individuos, no el gobierno. Un sondeo de la Universidad del Norte de Florida en febrero encontró que el 57% de los votantes registrados del estado estaban en contra de la prohibición de 15 semanas que el gobernador promulgó recientemente.

La desconexión entre nuestros líderes electos y el público va más allá de sus opiniones. Florida tiene la cuarta tasa de aborto más alta del país, solo superada por Illinois, Nueva York y el Distrito de Columbia, según informaron los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en 2019. Hubo más de 18 abortos en el estado por cada 1,000 mujeres de entre 15 años y 44 años, en comparación con el promedio nacional de alrededor de 11. Eso es en un estado dirigido por republicanos que han intentado durante años reducir el acceso al aborto con medidas como un período de espera obligatorio de 24 horas.

Las mujeres que abortan no son únicamente liberales con carné. Vienen de todas las inclinaciones políticas, antecedentes y puntos de vista religiosos. Algunas son solteras, algunas están casadas y tienen otros hijos, algunas no quieren tener hijos, algunas lo hacen, pero después de mucha consideración se dan cuenta de que no pueden cuidar de uno. Algunas fueron violadas. Para ellas, el aborto no es una postura política. Tampoco debería ser para los políticos.

Cuál es el estatus del aborto en Florida

Las leyes de Florida, al menos hasta ahora, no han sido tan draconianas como en otros estados.

Los legisladores rechazaron el enfoque de Texas de prohibir los abortos después de las seis semanas de embarazo y permitir que los ciudadanos comunes demanden a cualquier persona que realice o “ayude y sea cómplice” de un aborto. No llegaron tan lejos como Oklahoma, que prohibió que se haga el procedimiento desde la fertilización. Florida no tiene una “ley de activación” como la que tienen otros 13 estados para imponer prohibiciones tan pronto como la Corte Suprema lo permita.

Incluso con la desaparición de Roe v. Wade, Florida es única debido a una enmienda de privacidad a la constitución estatal que la Corte Suprema del estado citó para defender el derecho al aborto en 1989. Sin embargo, desde entonces, los republicanos han reformado la corte con nombramientos conservadores y los legisladores parecen tener la intención de probar si sus esfuerzos valieron la pena. La prohibición de realizar un aborto después de 15 semanas ya enfrenta desafíos legales por motivos de privacidad y derechos de libertad religiosa. Aunque la derecha cristiana domina este debate, no todas las religiones están en contra del aborto.

En 2021, solo el 6% de unos 80,000 abortos realizados en Florida ocurrieron en el segundo trimestre, después de unas 12 semanas de embarazo. Entonces, la mayoría de las personas que buscan un aborto no sentirán el impacto de la prohibición de 15 semanas. Pero eso también proporciona una razón para que los republicanos vayan aún más lejos. Después de que se filtró la opinión de la Corte Suprema en mayo, los activistas contra el aborto se reunieron en Tallahassee para pedirle al gobernador Ron DeSantis que convocara una sesión especial para poner fin a los abortos.

La posición del gobernador DeSantis

Pero el generalmente grandilocuente DeSantis ha sido inusualmente vago sobre hasta dónde está dispuesto a presionar, y con su reelección en noviembre, probablemente sea un cálculo político. La Junta Editorial del Herald le preguntó a su oficina el pasado miércoles si alentaría a los legisladores a ir más allá de la prohibición de 15 semanas. Su portavoz respondió con una transcripción enviada por correo electrónico de su declaración durante una conferencia de prensa el 3 de mayo y dijo: “No tenemos nada más que agregar en este momento”.

“Mira, soy alguien que cree en las protecciones pro-vida. Creo que es algo que se basa en la ciencia, creo que es algo que se basa en quiénes somos como sociedad”, dijo parte de la declaración de DeSantis el 3 de mayo.

Los líderes legislativos también han sido cautelosos, tal vez reflejando un estado que, a pesar de inclinarse por los republicanos en las elecciones recientes, todavía tiene tintes independientes.

La senadora estatal Kathleen Passidomo, una republicana de Naples que será la próxima presidenta del Senado, le dijo a la revista Politico que “siempre existe la posibilidad” de que los legisladores aprueben una prohibición total, pero no dijo si ella misma impulsaría una.

Ahora que la opinión de la Corte Suprema es oficial, los republicanos estarán bajo presión para dar una respuesta definitiva. No nos sorprendería si la respuesta es sí.

Si es así, Florida entrará en tiempos aún más oscuros.

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA