Jurado muestra la compasión que Nikolas Cruz no tuvo cuando asesinó a 17 personas en Parkland | Editorial
El veredicto de cadena perpetua emitido el jueves en el juicio de sentencia de Nikolas Cruz fue un impresionante golpe en el estómago para algunas de las familias de las víctimas del tiroteo en Parkland. La decisión sorprendió a una comunidad que se vio obligada a revivir durante el juicio los horrores del Día de San Valentín de 2018 con todos los detalles.
La reacción visceral en la sala del tribunal del Condado Broward fue palpable. Comprensiblemente, muchos padres han dicho que no se hizo justicia. Que Cruz consiguió el mejor resultado.
Si alguna vez existió la posibilidad de que las familias pudieran “seguir adelante”, la conclusión del jurado de que a Cruz se le debe evitar la sentencia más grave por sus crímenes, la pena de muerte, probablemente los devuelva al punto de partida. Mientras se leía el veredicto que le daba cadena perpetua sin libertad condicional, los padres sacudieron la cabeza con ira. Una madre, incrédula, se tapó el rostro con las manos. El hijo de otra víctima fue escoltado fuera de la sala del tribunal.
“Estoy más que decepcionada y frustrada por este resultado”, dijo a los periodistas Lori Alhadeff, cuya hija Alyssa fue asesinada ese día.
‘Salir adelante’ no será posible
Nunca fue posible una resolución positiva. La muerte de Cruz no acabaría con el duelo de las familias. Poner fin a este horrible capítulo en sus vidas probablemente parece imposible. Los padres nunca verán crecer a sus hijos; las familias lidiarán para siempre con el vacío que deja la muerte violenta de un ser querido.
Sin embargo, la noticia de que los miembros del jurado optaron por darle cadena perpetua a Cruz dejó a muchos en el público confundidos, especialmente en las redes sociales. Hay muchas razones, morales y prácticas, para estar en contra de la pena capital. Es virtualmente imposible determinar con certeza que toda persona sentenciada a muerte es realmente culpable. Pero la pena de muerte es ley en Florida. Cruz se declaró culpable del asesinato en masa en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas.
Parecía claro que era insensible y mostraba poco o ningún arrepentimiento, aunque el año pasado dijo en un tribunal que “lamento mucho lo que hice”. Los escalofriantes videos de teléfono celular que hizo antes del tiroteo, en los que hablaba de su deseo de matar al menos a 20 personas, mostraban su premeditación y desprecio por la vida humana.
Un acto ‘frío, calculado’
Su juicio de sentencia fue la única oportunidad de escuchar el caso en su contra y buscar algún tipo de justicia a través del sistema judicial. El jueves fue la primera vez que Cruz enfrentó el juicio de un jurado.
El jurado coincidió en que Cruz cometió un acto “frío, calculado y premeditado sin ningún pretexto de justificación moral o legal”. Sin embargo, al menos un miembro del jurado mostró compasión por Cruz. Florida requiere una decisión unánime de un jurado en los casos de pena de muerte. La defensa de Cruz argumentó que su madre biológica bebió mucho durante el embarazo y que él sufre un trastorno del espectro alcohólico fetal, lo que hace que actúe de manera errática y violenta.
Está previsto que el juez dicte la sentencia formal de Cruz el 1 de noviembre. Las víctimas y las familias tienen derecho a hablar en esa audiencia y dar su opinión sobre la pena que consideraron apropiada. Esta podría ser su última oportunidad de hablar en la corte antes de que el mundo siga adelante y “deje atrás” este juicio, lo cual inevitablemente sucederá.
Los padres y familiares, sin embargo, probablemente nunca tendrán tal fortuna.
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de octubre de 2022, 4:01 p. m..