En el discurso sobre el Estado de la Unión, Biden dijo que no tolerará el espionaje chino. Debería consultar a Rubio, de la Florida | Opinión
Un envalentonado presidente Biden solo aludió al presunto globo espía como “un incidente de la semana pasada” en el que estuvo implicado el gobierno chino durante su discurso sobre el Estado de la Unión del martes.
Demasiado tímido, pero Biden lanzó una severa advertencia.
“No se equivoquen: como dejamos claro la semana pasada, si China amenaza nuestra soberanía, actuaremos para proteger a nuestro país. Y lo hicimos”.
El senador por la Florida Marco Rubio, vicepresidente de la Comisión de Inteligencia del Senado, discrepa con razón. Es uno de los principales críticos republicanos del manejo de la administración de Biden del globo espía —o meteorológico— chino al que se permitió cruzar el espacio aéreo estadounidense días antes de ser derribado el sábado frente a la costa de Carolina del Sur.
Por supuesto, es político. Pero confiamos en que Rubio comprenda mejor la amenaza que China representa para Estados Unidos. El espectro del espionaje chino tiene precedentes en el estado de Rubio.
Rubio, cuya posición en la Comisión de Inteligencia le convierte en un portavoz natural sobre el tema, apareció en los programas de entrevistas del domingo por la mañana para preguntarse por qué no se derribó el globo chino una vez descubierto y por qué no se informó antes al público estadounidense sobre un globo fuera de control que sobrevolaba el país.
Buenas preguntas ambas.
Rubio formará parte de un grupo de selectos líderes nacionales a los que se informará sobre el incidente del globo, que ocurrió justo antes de la visita del secretario de Estado Antony Blinken a China, la cual finalmente fue cancelada.
Biden debería haber sido más comunicativo en su discurso sobre el incidente del globo, aclarando las acciones de su administración y reconociendo que esto marcó al menos la quinta vez en los últimos años, remontándose a la administración de Trump, que Pekín ha violado el espacio aéreo de la nación usando dicha tecnología.
The Washington Post informó que el comandante del NORAD, el general Glen D. VanHerck, quien supervisa el Mando de Defensa Aeroespacial de América del Norte, dijo a los reporteros durante una rueda de prensa: “Les diré que no detectamos esas amenazas. Y esa es una laguna de conocimiento del campo que tenemos que resolver”.
Dijo que las entidades de inteligencia le alertaron de la presencia de esos globos después del hecho. Eso es inaceptable.
Los chinos insisten en que el globo derribado durante el fin de semana era un globo meteorológico y que Estados Unidos exageró. También han proferido amenazas veladas. Pero otro globo, ahora sobre América Latina, hace que su excusa suene hueca.
Al entrar en esta etapa de diplomacia fracturada, la aportación de Rubio debería tomarse en serio. No solo por su posición en la comisión de inteligencia, sino también porque las acciones de los gobiernos comunistas y totalitarios son su especialidad.
El senador de más rango de la Florida tampoco es ajeno a la posibilidad del espionaje chino.
En 2020, una ciudadana china, Lu Jing, fue condenada tras ser encontrada el año anterior en los terrenos de Mar-a-Lago durante la presidencia de Donald Trump. Lu fue ahuyentada por un guardia de seguridad, pero regresó por una entrada lateral y tomó más fotografías. Fue condenada, sin embargo, por resistencia a la autoridad.
En 2019, Yujing Zhang, una consultora de negocios de Shanghái, de 33 años, fue arrestada y acusada de entrar ilegalmente en el club Mar-a-Lago de Trump y de mentir a agentes federales. Fue declarada culpable de ambos cargos por un jurado de 12 miembros en un tribunal federal de la Florida.
En 2020, otros tres ciudadanos chinos fueron sentenciados a un año de prisión por entrar en una zona restringida de la Estación Aeronaval de Cayo Hueso. Alegaron ser turistas que tomaban fotos.
Ninguno fue condenado por espionaje. Pero la facilidad de acceso a zonas sensibles debe ser motivo de preocupación.
Rubio sugirió el domingo que podría ser “intencionado y simbólico” por parte de los chinos. Su teoría es ahora el principal tema de conversación del Partido Republicano.
“Quieren enviar un mensaje al mundo de que cualquiera puede entrar en el espacio aéreo estadounidense sin que Estados Unidos pueda hacer mucho al respecto”, dijo Rubio en el programa “This Week” de la cadena ABC.
No le falta razón. ¿Por qué no se informó antes a los estadounidenses de este último globo, sino días después de que fuera avistado?
Más tarde, en “The Mike Gallagher Show”, el senador se burló de la explicación casi cómica de los chinos.
“Parece tan absurdo, en el siglo XXI, que crean que pueden salirse con la suya con cierto nivel de negación, incluso diciendo: ‘Bueno, no queríamos que fuera para allá, pero es solo un globo. ¿Saben cómo son los globos?’”, según las transcripciones del programa publicadas por la oficina de Rubio.
Incluso sus críticos están de acuerdo en que Rubio es un experto que ha perfeccionado sus habilidades observando durante décadas a los líderes autocráticos de Cuba, Venezuela y Nicaragua, además de Rusia y China. Creemos que valdría la pena que la administración de Biden lo escuchara.