EN NUESTRA OPINIÓN: Un nuevo mapa electoral
La decisión de la Corte Suprema de la Florida de la semana pasada, ordenando a la Legislatura que redefina los distritos congresuales del estado, da a los legisladores lo que podría ser su última oportunidad de producir un mapa electoral justo y bipartidista.
El tribunal halló que los legisladores violaron la Enmienda de Distritos Justos del 2010, que prohíbe una intención partidista al trazar mapas electorales. Además, ordenó una redefinición de ocho de los 27 distritos congresuales del estado —cuatro de los republicanos, cuatro de los demócratas— y dio a los legisladores un plazo de 100 días para terminar el trabajo.
El fallo de la corte de 5-2 representa un revés para el flagrante partidismo de los legisladores de la Florida y una victoria histórica para los votantes y los principios democráticos. Como señaló el tribunal: “Los votantes deben escoger a sus representantes, no al revés”.
A pesar de la clara intención de la Enmienda de Distritos Justos, los legisladores se esforzaron por alterar el sistema para beneficiar a los titulares.
Sin el menor pudor borraron registros de redefinición de distritos para evitar el escrutinio del público. Un miembro del personal legislativo declaró que le dio una memoria portátil con mapas a un operativo político del Partido Republicano dos semanas antes de que los mapas se hicieran públicos. Líderes legislativos admitieron haberse reunido en secreto con su personal y con operativos para trazar estrategias.
No es extraño que el tribunal rechazara el mapa. Ahora la Legislatura tiene que convocar una sesión especial, por segunda vez este año, con el tiempo, los problemas y los gastos que conlleva, para buscar un remedio que cumpla con la Constitución floridana.
La tarea no será fácil porque cualquier mapa aceptable debe permitir que las minorías elijan a sus representantes preferidos.
La parte del estado más afectada será el Sur de la Florida, donde hay que volver a trazar cinco distritos congresuales: los de los republicanos Ileana Ros-Lehtinen, Mario Diaz-Balart y Carlos Curbelo, de Miami-Dade, y los de los demócratas Ted Deutch y Lois Frankel, del condado Palm Beach. De estos, probablemente el mayor impacto lo recibirá el distrito 26, de Curbelo, con la posible adición de votantes de tendencia demócrata.
Los legisladores deben concentrarse en trazar un mapa que cumpla con los requerimientos constitucionales, punto. Si no pueden, es posible predecir lo que vendría después. A corto plazo, la corte crearía su propio mapa a tiempo para las elecciones del año próximo, o la tarea se encargaría a un equipo especial, como pasó en Nueva York.
A largo plazo, el fracaso de la Legislatura sería una razón para que un panel independiente se ocupe de la redefinición de los distritos, como sostuvo recientemente el Tribunal Supremo de Estados Unidos.
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de julio de 2015, 1:54 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Un nuevo mapa electoral."