EN NUESTRA OPINIÓN: Fútbol en la Pequeña Habana
Pasó un año antes de que el célebre futbolista David Beckham abandonara su sueño de construir un estadio en Miami junto a la costa.
Ahora ha aceptado un terreno junto al estadio de los Marlins en la Pequeña Habana, que anteriormente había rechazado por considerarlo “espiritualmente contaminado”.
Pero eso está olvidado. Para el nuevo estadio, Beckham debe adquirir propiedades municipales y privadas. Los residentes que serán desplazados necesitan ayuda.
Es bueno que Beckham no haya renunciado a tener un estadio en Miami, donde hay muchos fanáticos del fútbol. Pero un convenio no debe contemplar la entrega de fondos públicos a un equipo deportivo, como ha ocurrido en otros casos.
No podemos olvidar que en el 2009, Miami-Dade y Miami tomaron unos $490 millones de las arcas públicas para la construcción del estadio de los Marlins. Por ahora, las negociaciones con el grupo de Beckham han girado mayormente en torno a conseguir terrenos públicos gratis o a bajo costo. Miami Beckham United se construirá con $200 millones de los bolsillos de Beckham y su socio.
El alcalde de Miami, Tomás Regalado, lo aclaró la semana pasada, cuando se anunció el acuerdo del nuevo terreno: “Este no es un acuerdo como el del estadio de los Marlins”, dijo.
El acuerdo ha significado un gran cambio con respecto al año pasado, cuando Beckham y su equipo dijeron que estaban decididos a tener una sede frente al mar.
Pero después tuvieron problemas. No consiguieron un terreno en el Puerto de Miami. Tampoco lograron asentarse en una franja de costa detrás del American Airlines Arena, cuando los residentes del downtown protestaron para no perder más espacio libre en la costa. Un acuerdo con la Universidad de Miami nunca se concretó.
Quizá el año pasado no fue un buen momento para que Beckham presentara su idea, tras los esfuerzos de los dueños de los Marlins y de los Miami Dolphins por conseguir que se financiaran sus sedes con dinero de los impuestos.
Hemos aprendido a no dejarnos deslumbrar por el brillo y la fama a la hora de proponer estadios. Los contribuyentes no quieren que los engañen de nuevo.
Aclarado ese punto, le damos la bienvenida a Beckham en Miami.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de julio de 2015, 0:07 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Fútbol en la Pequeña Habana."