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Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Una tragedia que no se debe repetir


El grafitero Israel “Reefa” Hernández-Llach.
El grafitero Israel “Reefa” Hernández-Llach. Cortesía de la familia

La fiscalía estatal de Miami decidió no presentar cargos contra un policía por la muerte del joven artista Israel Hernández-Llach, conocido como Reefa.

La víctima era un grafitero que fue sorprendido por los agentes cuando pintaba la pared exterior de un negocio, en agosto del 2013. Un policía, Jorge Mercado, usó una pistola Taser para someterlo, y el impacto causó la muerte del joven.

La fiscalía indicó que no puede “en buena fe proceder con cargos criminales contra el agente Mercado” porque las pistolas Taser, de acuerdo con la ley de la Florida, no se consideran armas letales.

El forense dictaminó que la muerte del joven fue un accidente. Por lo tanto, los fiscales no podían hacer nada.

Y como explica el artículo No presentarán cargos por muerte de grafitero de Miami Beach, de David Ovalle [el Nuevo Herald, 24 de julio], la policía tenía una causa probable para arrestar a Hernández-Llach, porque el daño que el graffiti causó al edificio del negocio quizá excedía los mil dólares.

¿Pero mil dólares justifican acorralar a un joven desarmado y descargarle una pistola Taser en el pecho?

El caso de Reefa –un muchacho que tenía un prometedor futuro artístico, una vida joven truncada por el disparo de un Taser– conmocionó a Miami y a la nación, tuvo repercusiones en el extranjero y cuestionó –una vez más– el uso de la fuerza por parte de las agencias del orden.

Ahora el abogado de la familia de Hernández-Llach, Todd Falzone, planea presentar una demanda contra la compañía fabricante de la pistola para aturdir, Taser International, de Arizona. La compañía ha defendido su producto, pero ha indicado que no se debe disparar a una persona en el pecho porque podría afectar su corazón. Eso fue lo que le pasó a Reefa. Eso fue lo que no debió haber sucedido.

Pintar graffiti es un arte. También se considera un delito, un daño a la propiedad privada. Pero es inaceptable que alguien pierda la vida por esa infracción. Las agencias del orden deben revisar sus normas de uso del Taser, para evitar que una tragedia como la del joven Reefa se repita. Para que una desgracia como esa no vuelva a ocurrir.

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de julio de 2015, 2:45 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Una tragedia que no se debe repetir."

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