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Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Una mordaza a los médicos


Una mujer examina un rifle durante la convención de la NRA. Imagen de archivo.
Una mujer examina un rifle durante la convención de la NRA. Imagen de archivo.

La protección de la vida humana recibió un duro golpe esta semana en la Florida, cuando un panel de tres jueces de la Corte del Circuito 11 de Apelaciones reafirmó su decisión de julio del 2014, la cual prohíbe a los médicos hablar con sus pacientes sobre las armas de fuego en sus casas.

La acción de los jueces fue una respuesta a los médicos, que consideraban que la ley que les prohíbe hablar sobre armas con sus pacientes es una violación de su derecho a la libertad de expresión. Es lo que planteó la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) de la Florida, que sostuvo que la prohibición es inconstitucional y es además un obstáculo a la capacidad de los médicos de proteger la salud y la seguridad de sus pacientes.

Los médicos pueden hablar sin restricciones con sus pacientes sobre sus hábitos de alimentación, su estilo de vida, si hacen ejercicios o no. Pueden preguntarles si ingieren bebidas alcohólicas y en qué cantidad, si fuman cigarrillos, si consumen drogas. Pero, de acuerdo con esta nueva medida judicial en la Florida, no pueden preguntarles si tienen armas de fuego en sus viviendas.

Es inconcebible que con la epidemia de muertes por armas de fuego en la nación, y en nuestro estado, unos magistrados restrinjan la capacidad de los galenos de cuidar y proteger a sus pacientes. No se trata de quitarles las armas, como piensan los seguidores de improbables teorías conspirativas. Lo que buscan los médicos es aconsejar a los pacientes sobre la forma en que guardan las armas de fuego en la vivienda, para evitar tragedias, como las que desgraciadamente ocurren con intolerable frecuencia. Lo que quieren es estar seguros de que las armas no estén al alcance de los niños, porque todos sabemos las consecuencias devastadoras que los descuidos pueden tener.

Ahora, los médicos que hablen con sus pacientes sobre las armas corren el riesgo de perder la potestad de ejercer su profesión en la Florida. El lucrativo negocio de las armas, apoyado por la histeria de los que creen que el gobierno quiere desarmarlos, eludiendo la Segunda Enmienda de la Constitución, ha triunfado sobre el sentido común. El derecho de los médicos a la libertad de expresión y su preocupación profesional por el bienestar de los pacientes han perdido esta batalla contra la fiebre de la posesión de armas. Esperemos que la derrota solo sea un revés temporal en el empeño por vivir en una sociedad más segura y pacífica.

Esta historia fue publicada originalmente el 1 de agosto de 2015, 0:57 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Una mordaza a los médicos."

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